Análisis de Daenerys IV con las visiones de la Casa de los Eternos y encuesta final de Choque de Reyes

Otra vez jueves y, como es norma en la comunidad, asistimos a una nueva edición de El Campeón del Torneo. La entrega de hoy es bastante especial, ya que se da la circunstancia de que ya hay que elegir el mejor capítulo de Choque de Reyes. Recuerda que si estás consultando la entrada desde la versión AMP de la web, no podrás votar por tu candidato (si no sabes lo que es el modo AMP, acude a este enlace donde lo explicamos). Para poder votar por tu capítulo favorito tienes dos opciones:

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Pero por si la encuesta no tuviera atractivo suficiente, tras la centena de votos recogidos en la pasada edición toca arremangarse, echar un trago de cualquier bebida espirituosa y enfrentarnos todos junto a Daenerys a las visiones de la Casa de los Eternos. El capítulo no ha tenido rival y es complicado encontrar una posición tan unánime en ediciones anteriores. Vosotros habéis cumplido vuestro trabajo, lo que os agradecemos profundamente. Pero ahora es nuestro turno. No obstante, ¿estáis listos? ¿Sí? Leales, de cabeza a la psicodelia, entonces.

Las visiones de la Casa de los Eternos

daenerys iv nos ofrece la imagen de una khaleesi desesperada, inconforme con su condición de reina mendiga. De Qarth solo recibe buenas palabras, pero tan falsas como las lágrimas que sus habitantes consideran que es de buena educación mostrar. Por eso decide ir al hogar de los brujos y conseguir su ayuda para conquistar Poniente. Cuando llega a la Casa de los Eternos, sin embargo, todo el esplendor de los brujos se viene abajo. El palacio está en ruinas.

Era una edificación baja y alargada, sin torres ni ventanas, que se enroscaba como una serpiente de piedra a través de un bosquecillo de árboles de corteza negra, de cuyas hojas color azul tinta extraían los qarthienses la pócima que llamaban color-del-ocaso. No había otros edificios en las proximidades. El techo del palacio era de tejas negras, muchas de las cuales se habían caído o estaban rotas; la argamasa que unía las piedras estaba seca y se desmoronaba. Ahora comprendía por qué Xaro Xhoan Daxos llamaba a aquel lugar Palacio de Polvo. Hasta Drogon paracía inquieto allí. El dragón negro siseaba, y le salía humo entre los dientes afilados.

 

Casa de los Eternos, por soldatnordsk

A simple vista es fácil apreciar que dichos árboles son como una especie de negativo fotográfico de los arcianos. Incluso la pócima que se extrae de ellos parece ser antagónica, pues es de un líquido de color azul negruzco, mientras que la pasta de arciano es descrita con una textura similar al hummus y de color blanco con vetas rojizas; amén de que una se elabora con las hojas y la otra con las semillas. En esta saga de opuestos, sin duda este detalle no es baladí; así que por algún motivo Martin decidió enfrentar a los verdevidentes y a los Eternos al menos de una forma simbólica. Ahora bien, ¿por qué razón? Por ahora solo la especulación nos permite responder a esa cuestión, y en ella aparece Euron: que un tipo como él sea un adicto a tal bebida ya nos avisa de que no sería descabellado sospechar de todo lo que la rodea. Pero, además…

—Sangre de mi sangre —dijo Jhogo en dothraki—, este lugar es malévolo, es una guarida de espíritus y maegi. ¿No ves cómo se bebe el sol de la mañana? Vámonos antes de que nos beba también a nosotros.

 

No queremos afirmar con esto nuestro acuerdo con la lectura del Compendio Sanguinario, pero sí que, como mínimo, después de su lectura aquello de beberse la luz del sol se ve con otros ojos; más todavía cuando encima nos dicen que las tejas son de color negro. ¿Podría estar Martin estableciendo algún tipo de relación entre la Casa de los Eternos de Qarth y la piedra negra aceitosa de Asshai? Sabemos que esta piedra parece vincularse también a los mitos sobre el Imperio del Amanecer, ya que el Emperador Sanguinaria comenzó a adorar una piedra similar caída del cielo, culto del que después surgiría la Iglesia de la Sabiduría Estelar. ¿Quiere decir esto que los Eternos guardan alguna relación con el Imperio del Amanecer? Por extensión, ¿cabría la posibilidad de que haya una oposición entre los antiguos dioses y la piedra? Si tuviéramos que arriesgar, apostaríamos por que esa piedra negra no es de este mundo, no es natural, a diferencia de la milenaria magia nacida de los arcianos. No obstante, simplemente podría estar haciendo referencia a que se trata de un lugar tenebroso y oscuro, producto de la magia negra, pero todavía no puede afirmarse nada al respecto. 

Daenerys accede a la Casa de los Eternos sola, únicamente acompañada por Drogon, y bajo los efectos del color-del-ocaso que ha bebido de un cáliz ofrecido por un enano. Allí, cumple con la máxima de Pyat Pree: entrar siempre por la última puerta de la derecha y subir siempre una escalera, nunca bajarla. Pronto queda sorprendida y sobrecogida por la magia del lugar y los efectos del color-del-ocaso. Sin embargo, el temor se convierte rápidamente en tentación cuando comienzan a sucederse las visiones tras las puertas que están abiertas a su derecha e izquierda. Vamos con ellas:

En una habitación había una mujer muy hermosa, desnuda, tendida en el suelo, con cuatro hombrecillos que reptaban sobre ella. Todos tenían rostros ratoniles afilados y manos diminutas y rosadas, como el sirviente que le había llevado la copa de color. Uno de ellos embestía entre los muslos de la mujer. Otro le atacaba los pechos con fiereza, le mordía el pezón con la boca húmeda y roja, le arrancaba jirones de carne y los masticaba.

 

Es habitual que esta visión se relacione con la Guerra de los Cinco Reyes y, en nuestra opinión, esta es una interpretación correcta. Martin a veces recurre a los tópicos de nuestro propio mundo para reflejar cierta simbología en el suyo1. Creemos que en un proceder similar, la mujer muy hermosa es una alegoría del continente —algo muy habitual en la iconografía occidental— mientras los cuatro enanos que abusan de ella representan a los reyes (recordemos que en ningún momento llegan a coincidir las cinco candidaturas a la vez). Teniendo en cuenta la consideración de los enanos en el mundo, la escena simboliza los horrores y la monstruosidad de la guerra. Como muestra, un botón:

Eres una criatura deforme, taimada, desobediente, dañina, llena de envidia, lujuria y malos instintos.

tormenta de espadas, tyrion i

 

No obstante, la visión no tiene por qué tener un único significado. Por tanto, podría estar haciendo referencia también a la propia Daenerys siendo consumida por los Eternos.

Daenerys siendo devorada por los Eternos, por Marc Simonetti

Continuamos con la segunda de las visiones de la Casa de los Eternos, que recoge uno de los hechos más impactantes de la saga:

Más adelante se tropezó con un festín de cadáveres. Los comensales, asesinados de las maneras más despiadadas, yacían tirados sobre las sillas volcadas y las mesas destrozadas, en medio de charcos de sangre coagulada. A algunos les faltaban miembros; a otros, la cabeza. Las manos cortadas agarraban copas ensangrentadas, cucharas de madera, trozos de ave asada o pedazos de pan. En un trono elevado había un hombre muerto con cabeza de lobo. Llevaba una corona de hierro y tenía en la mano una pierna de cordero, como si fuera el cetro de un rey. Sus ojos siguieron a Dany con una súplica muda.

 

Se trata, obviamente, de la Boda Roja. Las referencias al festín, a que el muerto lleva cosida la cabeza del huargo y a la realeza (corona, trono, cetro) hacen que esta escena dé poco lugar al debate.

La siguiente visión, protagonizada por Darry, nos muestra una escena sobre la tentación:

Huyó de él, pero sólo hasta la siguiente puerta. «Esta habitación la conozco», pensó. Recordaba las grandes vigas de madera y las tallas en forma de cabezas de animales que las adornaban. ¡Y, al otro lado de la ventana, un limonero! Sólo con ver aquello se le encogió el corazón de añoranza. «Es la casa de la puerta roja, la casa de Braavos». Nada más pensarlo, el anciano Ser Willem entró en la estancia, apoyándose en el bastón.
—Ah, estáis aquí, princesita —dijo con aquella voz gruñona—. Venid —pidió—, venid conmigo, mi señora. Ahora ya estáis en casa. Ya estáis a salvo.
Le tendió la manaza arrugada, suave como el cuero viejo, y Dany habría querido cogerla, apretarla, besarla… Lo deseaba tanto como no había deseado nada en su vida. Avanzó un paso.
«Pero está muerto —pensó—. Está muerto, está muerto, el oso grandullón, tan dulce, murió hace mucho tiempo.» Retrocedió y echó a correr.

 

La recreación de Darry y la casa de la puerta roja remite al único pasado en el que Dany fue feliz y se encontró más o menos segura. En vez de afrontar el futuro, Daenerys podría perderse para siempre entre las visiones de la Casa de los Eternos añorando ese tiempo en el que no vagabundeaba por Essos.

Recordaba vagamente a ser Willem, un hombretón corpulento y canoso, casi ciego, que rugía órdenes desde el lecho de enfermo. Los criados le tenían pánico, pero con Dany siempre fue amable. La llamaba princesita y, a veces, mi señora, y tenía las manos suaves como el cuero viejo. Pero nunca salía de la cama, y el hedor a enfermedad, un olor dulzón, cálido y húmedo, lo envolvía día y noche. Aquello fue mientras vivieron en Braavos, en la casa grande con la puerta roja. Allí Dany había tenido una habitación para ella sola, y junto a su ventana crecía un limonero. Cuando murió ser Willem, los criados les robaron el poco dinero que les quedaba y se marcharon, y poco después el dueño de la gran casa los puso de patitas en la calle. Dany lloró amargamente cuando la puerta roja se cerró tras ellos para siempre.
Desde entonces habían seguido vagando, de Braavos a Myr, de Myr a Tyrosh, y de allí a Qohor, a Volantis y a Lys. Nunca se quedaban mucho tiempo en ningún lugar. Su hermano se negaba. Insistía en que los asesinos a sueldo del Usurpador les pisaban los talones, aunque Dany jamás había visto a ninguno.

juego de tronos, daenerys i

No había sido tan feliz desde aquellos días en Braavos que solo recordaba a medias, cuando vivía en la casa de la puerta roja.

danza de dragones, daenerys x

 

Pero Daenerys consigue sobreponerse y marcha hacia adelante. Acto seguido se encuentra frente a frente con un nuevo tipo de visiones. Su herencia familiar se presenta a través de dos escenas, aunque está claro que no es sencillo encontrar un significado completo e inequívoco. Vayamos poco a poco.

Por último aparecieron a su izquierda un par de puertas de bronce, mucho más grandes que todas las demás. Se abrieron cuando ella se acercó, y tuvo que detenerse para ver qué había más allá. Era una gigantesca sala de piedra, la más descomunal que había visto jamás. De los muros pendían los cráneos de dragones muertos, que parecían mirarla. En un trono elevado con púas se sentaba un anciano vestido con ropas opulentas, un anciano de ojos oscuros y cabello largo plateado.
—Que sea rey de huesos calcinados y carne chamuscada —dijo un hombre situado más abajo—. Que sea rey de las cenizas.

 

Las puertas de bronce, los cráneos de los dragones y el trono elevado con púas nos sitúan en el salón del Trono de Hierro durante el reinado de los Targaryen. Las palabras pronunciadas acotan el tiempo: se trata del último día de vida de Aerys II, el último rey dragón de Poniente. La conversación entre el rey y Lord Rossart, piromante y Mano del Rey, la corrobora Jaime poco después:

»—Esos traidores quieren mi ciudad —le oí decirle a Rossart—, pero sólo encontrarán cenizas. Que Robert reine sobre un montón de huesos chamuscados y carne calcinada.

tormenta de espadas, jaime v

 

Como vemos, las palabras no son exactamente las mismas. Esto puede deberse a dos motivos: el primero, que la memoria traiciona a los personajes, como Martin deja claro tantas veces en sus declaraciones. El segundo, que esta visión es onírica y pertenece al veleidoso mundo de los sueños. En cualquier caso, amén de que es un detalle verdaderamente enriquecedor, la reafirmación de Jaime tiene para nosotros un objetivo: señalar que la siguiente visión, posiblemente la más famosa y la que más ha dado que hablar, también tuvo lugar. Que recoja por primera —y única vez, al menos por el momento— el nombre de la saga ya nos está poniendo sobre aviso de que lo que se avecina es importante. 

«Viserys», fue lo primero que pensó cuando volvió a detenerse, pero al mirarlo con más atención cambió de idea. Aquel hombre tenía el mismo cabello que su hermano, pero era más alto, y sus ojos eran color índigo oscuro, no liliáceos.
Aegon —dijo el hombre del trono a una mujer que amamantaba a un recién nacido en una gran cama de madera2—. ¿Qué mejor nombre para un rey?
¿Compondrás una canción para él? —preguntó la mujer.
—Ya tiene una canción —replicó el hombre—. Es el príncipe que nos fue prometido; suya es la canción de hielo y fuego. —Al decir aquello alzó la vista, sus ojos se encontraron con los de Dany, y fue como si la viera al otro lado de la puerta—. Tiene que haber uno más —dijo, aunque no sabía si hablaba con ella o con la mujer de la cama—. El dragón tiene tres cabezas.
Se dirigió hacia el asiento empotrado bajo la ventana, cogió un arpa y acarició las cuerdas plateadas. Una dulce tristeza impregnó la habitación cuando el hombre, la mujer y el bebé se desvanecieron como la neblina en la mañana, y sólo quedó la música para espolearla en su camino.

 

Por norma general, y tomando esta escena como fidedigna —es decir, que realmente ocurrió—, esta visión de Rhaegar y Elia Martell es la que se suele aducir para señalar a Jon Nieve como hijo de Rhaegar y LyannaTiene que haber uno más. El dragón tiene tres cabezas— y como Príncipe Prometido. Rhaegar, obsesionado con las profecías, mandaría todos sus planes al traste y se acostaría con Lyanna para unir así el Hielo y el Fuego y posibilitar que el salvador del mundo naciera, toda vez que descubrió tras el nacimiento de Aegon que Elia no podría darle más hijos. Esto es especialmente relevante sobre todo para las teorías que apoyan el R+L fundamentalmente en el motivo profético, y que explican la coronación de Lyanna en el Torneo de Harrenhal por esta razón.

Rhaegar, Elia, Aegon

Desde nuestro particular punto de vista, qué duda cabe, hay un problema. Este no es otro que a quien Rhaegar dedica esas palabras es a Aegon, y Aegon nació en Rocadragón después del Torneo de Harrenhal. Esa escena, por tanto, tuvo lugar entre dicho torneo y el secuestro de Lyanna, lo que complica un poco las cosas. De este modo, lo que sucediera con la coronación de Lyanna en Harrenhal es difícilmente explicable desde el punto de vista de las profecías y, al menos por el momento, no hay forma de demostrar que Rhaegar no muriera pensando que su hijo Aegon se convertiría en el Príncipe que Fue Prometido. De hecho, Rhaegar ni siquiera podía saber que Elia no podría darle más descendencia desde ese alumbramiento.

Tras el nacimiento de la princesa Rhaenys, Elia tuvo que permanecer en cama medio año, y el parto del príncipe Aegon estuvo a punto de matarla. Los maestres comunicaron después al príncipe Rhaegar que no podría volver a concebir.

danza de dragones, el grifo redivivo

 

Por otra parte, dado que Daenerys en este momento de la lectura tiene tres dragones, hay quien atribuye el sentido de la frase sobre el dragón tricéfalo como una invitación a deducir quiénes serán los jinetes de dragón. Por norma general se sostiene que estos serán Daenerys, Jon y Tyrion, aunque el joven Griff y Bran también entran en algunas quinielas. Algunas posiciones consideran incluso que esas tres cabezas serán los tres jinetes que combatirán la Larga Noche, lo que imposibilita que algún dragón pueda perecer antes del combate final; algo que tampoco podemos afirmar.

No obstante, más allá del juego que Martin quisiera establecer con su lector con esta frase, lo cierto es que desde nuestra perspectiva es fundamental recalcar la historicidad de las palabras de Rhaegar. Debe haber un sentido tras esas palabras, un sentido propio para el príncipe, pues cierto día salieron de su boca y en ese momento ni había dragones ni estaba pensando todavía —si es que alguna vez lo hizo— en Jon.

¿Qué quiso decir Rhaegar con esas palabras en el momento en el que las dijo? ¿A qué se refería? Hay muchas interpretaciones. Si no tiene nada que ver con la profecía, es posible que, entre otras opciones, Rhaegar simplemente quisiese llevar a la realidad el blasón de su familia: el dragón tricéfalo simboliza a Aegon y sus hermanas, y sabemos fehacientemente que el príncipe había llamado a dos de sus hijos así, aunque comenzó por Rhaenys, la menor —quizá en honor a que desciende de su estirpe y no de la de Visenya.

Si tiene que ver con la profecía, es posible que Rhaegar pensase que el dragón de tres cabezas serían sus tres hijos, o él y sus tres hijos, etcétera. Pero rara vez nos hemos parado a pensar que pudiera estar equivocado. En nuestro caso, si tuviéramos que apostar por un significado simbólico o profético para la máxima, propondríamos que Rhaegar —en caso de que estuviera pontificando con esa frase sobre las profecías— estaría equivocado, ya que el dragón de tres cabezas sería Daenerys y sus tres hijos, una idea que volverá a surgir a lo largo del ensayo. En este sentido, nos auxiliamos en la mirada que Rhaegar sostiene con Dany3, en la descripción que Varys hace de lo que sucede en Qarth y en una de las visiones de la Casa de los Eternos:

—Se ha divisado un kraken cerca de los Dedos —dijo sacándose un pergamino de la manga. Dejó escapar una risita—. No un Greyjoy, no, un kraken de verdad. Atacó un ballenero de Ibb y lo hundió. Hay combates en los Peldaños de Piedra, y parece probable que empiece una nueva guerra entre Tyrosh y Lys. Ambos bandos buscan aliarse con Myr. Marineros procedentes del mar de Jade informan de que un dragón de tres cabezas ha anidado en Qarth, y es el asombro de la ciudad…

tormenta de espadas, tyrion iii

Mirri Maz Duur aullaba entre las llamas, mientras le surgía un dragón de la cabeza.

 

¿Qué confirma esta visión, por tanto? En nuestra opinión, que efectivamente Rhaegar estaba al tanto de las profecías y que tenía un vivo interés en ellas. Que estuviera en lo cierto con sus predicciones, no y, de hecho, es posible que estuviera equivocado en algunos aspectos. Eso sí, permite defender tanto que la canción de hielo y fuego existe y es anterior a él como que es una metáfora de la misión que el Príncipe que Fue Prometido tiene que llevar a cabo.

No obstante, tomemos estas dos visiones de la Casa de los Eternos como un todo para intentar averiguar si tienen alguna relación. Partamos desde el viejo dicho del rey Jaehaerys II:

—No soy un maestre que pueda citaros la historia, Alteza. Mi vida han sido las espadas, no los libros. Pero hasta los niños saben que los Targaryen han bordeado siempre la locura. Vuestro padre no fue el primero. En cierta ocasión el rey Jaehaerys me dijo que la locura y la grandeza no son más que dos caras de la misma moneda. Según él, cada vez que nacía un Targaryen los dioses tiraban la moneda al aire y el mundo entero contenía el aliento para ver de qué lado caía.

tormenta de espadas, daenerys vi

 

Teniendo esto en cuenta, podemos entender algunos de los comentarios de Jorah Mormont en este mismo sentido. Pareciera que el caballero trata de reconocer si Daenerys pertenece a una cara o a la otra de la moneda. Y, del mismo modo, hasta Illyrio parece también personificarlas en su conversación con Tyrion: la cara sería la estela de Rhaegar; la cruz, la de Aerys y Viserys.

—Ya sé todo eso. —Le cogió las manos y alzó la vista para mirarlo a los ojos, oscuros, desconfiados. «A veces me ve como a una niña a la que tiene que proteger, y a veces como a una mujer con la que querría acostarse, pero… ¿alguna vez me ve como a su reina?»—. No soy la niña asustada que conocisteis en Pentos. Sí, sólo he vivido quince días de mi nombre… pero soy tan anciana como las viejas del dosh khaleen, y a la vez, tan joven como mis dragones, Jorah. He parido un hijo, quemado a un khal, y cruzado el desierto rojo y el mar dothraki. Mi sangre es la sangre del dragón.
—Igual que la de vuestro hermano —dijo, testarudo.
Yo no soy Viserys.
—No —reconoció él—. En vos hay más de Rhaegar, pero hasta Rhaegar podía morir. Robert lo demostró en el Tridente, y no le hizo falta más que una maza. Hasta los dragones mueren.

choque de reyes, daenerys ii

—Por lo que decís, era un completo imbécil.
Era hijo de Aerys el Loco, sí. Daenerys… Daenerys es muy diferente.

danza de dragones, tyrion ii

 

Podría entenderse, por tanto, que ambas visiones están poniendo a Daenerys frente a su legado familiar, advirtiéndola del peligro de la lacra Targaryen, mostrándole ambas caras de la moneda. En cierto modo, Daenerys desde esta visión duda entre si abrazar o no el Fuego y Sangre, pensando que hacerlo supone rescatar el lado más oscuro de su herencia. Frente a ello reluce el brillante Rhaegar, sabio, justo, honorable, grandioso… ¿seguro?

La duda surge cuando llevamos al extremo la postura profética. Desde esta perspectiva, es fácil ver a Rhaegar al contemplar esa escena como un tipo obsesionado con las profecías. Y lo cierto es que los actos que todo Poniente y los lectores le atribuimos en absoluto empañan esa imagen. ¿Acaso no hubo locura en el proceder de Rhaegar si se dejó llevar así por las profecías? ¿Cómo podía saber que podrían cumplirse? En este sentido, es posible que la visión de Rhaegar trate de poner de manifiesto que hasta los mejores Targaryen bordearon la locura al pecar de soberbia y dejarse llevar por sus delirios de grandeza

Pero también es cierto que si la escena de Rhaegar debe interpretarse según los parámetros de la versión profética del R+L, justificando el rapto de Lyanna, ambas visiones engloban a la perfección la caída de los Targaryen. La de Rhaegar, así, marcaría la causa inicial, el necesario secuestro de Lyanna para cumplir con el plan divino reservado a los dragones, que dio lugar a la Rebelión de Robert; mientras que la de Aerys, por el contrario, expondría el motivo final, la muerte del último rey dragón a causa de su intención de hacer volar Desembarco del Rey. Desde nuestro punto de vista, esta es la interpretación global más acertada para defender esa postura.

¿Quieres un sorbito de color-del-ocaso?

No obstante, no deja de ser curioso lo que un simple error de traducción permite llegar a comprobar. Esto no es otra cosa que la increíble vastedad de Canción de Hielo y Fuego. Solo una obra tan extensa y tan amplia puede generar este tipo de casualidades. Volvamos a leer las dos visiones, no solo como si fueran un todo, sino esta vez como si solo fueran una. ¿Podría estar hablando Aerys II? Atención a las negritas:

Por último aparecieron a su izquierda un par de puertas de bronce, mucho más grandes que todas las demás. Se abrieron cuando ella se acercó, y tuvo que detenerse para ver qué había más allá. Era una gigantesca sala de piedra, la más descomunal que había visto jamás. De los muros pendían los cráneos de dragones muertos, que parecían mirarla. En un trono elevado con púas se sentaba un anciano vestido con ropas opulentas, un anciano de ojos oscuros y cabello largo plateado.
—Que sea rey de huesos calcinados y carne chamuscada —dijo un hombre situado más abajo—. Que sea rey de las cenizas.
Drogon chilló y clavó las garras en la seda y en la piel, pero el rey sentado en el trono no lo oyó, y Dany avanzó.
«Viserys», fue lo primero que pensó cuando volvió a detenerse, pero al mirarlo con más atención cambió de idea. Aquel hombre tenía el mismo cabello que su hermano, pero era más alto, y sus ojos eran color índigo oscuro, no liliáceos.
Aegon —dijo el hombre del trono a una mujer que amamantaba a un recién nacido en una gran cama de madera—. ¿Qué mejor nombre para un rey?
—¿Compondrás una canción para él? —preguntó la mujer.
—Ya tiene una canción —replicó el hombre—. Es el príncipe que nos fue prometido; suya es la canción de hielo y fuego. —Al decir aquello alzó la vista, sus ojos se encontraron con los de Dany, y fue como si la viera al otro lado de la puerta—. Tiene que haber uno más —dijo, aunque no sabía si hablaba con ella o con la mujer de la cama—. El dragón tiene tres cabezas.
Se dirigió hacia el asiento empotrado bajo la ventana, cogió un arpa y acarició las cuerdas plateadas. Una dulce tristeza impregnó la habitación cuando el hombre, la mujer y el bebé se desvanecieron como la neblina en la mañana, y sólo quedó la música para espolearla en su camino.

 

Entendamos por un momento que la referencia a que Dany avanzó significa que entró en la sala donde está viendo la visión. A fin de cuentas, dado que gracias al error sigue hablando el mismo hombre, podemos entender que Dany quiso acercarse más a la visión para identificar quién era. Al tratar de reconocer al personaje, Dany piensa en su hermano Viserys y este, a su vez, es una versión en miniatura de su padre Aerys: ambos comparten la lacra. Además, se señala que tiene unos ojos de un tono oscuro, como sucede en la visión anterior, cuando Daenerys ve al anciano en el trono.

Aerys II

Aerys II Targaryen, por Goran Gligovic

Aegon. Esto parece señalar inequívocamente a Rhaegar, hasta que uno comprueba la prole de Aerys. Aegon fue el cuarto hijo de Aerys II y Rhaella. Consiguió vivir más que su hermana Shaena, que nació muerta, y su hermano Dareon, que solo vivió medio año. Así pues, Aerys tenía dos hijos con el nacimiento de Aegon, como Rhaegar cuando tiene lugar la visión: tiene que haber uno más. Una pequeña descripción de la mujer que amamanta al bebé podría solventar directamente el problema pero por casualidad no tenemos ni siquiera un pequeño detalle del color de su pelo, lo que directamente dejaría claro si se trata de Elia Martell o Rhaella Targaryen. Más problemático es cuadrar el comentario de qué mejor nombre para un rey, pues aunque Rhaegar contaba ya con 13 años, no hay motivos para sospechar que la brecha ya se hubiera abierto entre padre e hijo. Pero sigamos jugando.

Otro punto de interés es el tema profético. ¿Podría conocer Aerys las profecías? Lo cierto es que él mismo se casó con su hermana por mandato de su padre, el rey Jaehaerys II.

—También presencié el matrimonio de vuestros padres —continuó ser Barristan—. Perdonadme, pero entre ellos no había afecto, y el reino lo pagó muy caro, mi reina.
—Si no se querían, ¿por qué se casaron?
Por orden de vuestro abuelo. Una bruja de los bosques le había dicho que el príncipe prometido nacería de esa estirpe.
—¿Una bruja de los bosques? —repitió Dany sorprendida.
—Llegó a la corte con Jenny de Piedrasviejas. Era una persona diminuta, grotesca. Muchos opinaban que se trataba de una enana, pero lady Jenny le tenía mucho cariño y decía que era una hija del bosque.
—¿Qué fue de ella?
—Refugio Estival. —Dos palabras funestas.

danza de dragones, daenerys iv

 

Pero, además, hay indicios de que su locura comenzó al perder numerosos hijos. Él también parecía desesperado por aumentar la estirpe del dragón. Por supuesto, esto se debía simplemente a que la Casa Targaryen estaba en aquel momento muy mermada, pero sigue funcionando con esa necesidad profética de que tiene que haber uno más. 

Las relaciones entre el rey y la reina se volvieron aún más tensas cuando Rhaella comprobó que era incapaz de dar a Aerys más hijos.

[…]

Al principio, Su Gracia consoló a Rhaella en su pena, pero con el tiempo su compasión se volvió sospecha. Para el año 270DC, había decidido que la reina le estaba siendo infiel. “Los dioses no sufrirán un bastardo sentado en el Trono de Hierro”, le dijo a su consejo privado; ninguno de los nacimientos muertos, abortos o príncipes muertos eran suyos, proclamó el rey.

[…]

No obstante, el nacimiento del Principe Viserys solo parecio hacer a Aerys II más miedoso y obsesivo. A pesar de que el nuevo principe parecia lo suficientemente sano, el rey estaba obsesionado en que sufriera la misma suerte que sus hermanos. La Guardia Real fue ordenada a estar noche y día con él para ver que nadie tocara al niño sin el permiso del rey. Hasta la mismísima reina tenía prohibido estar a solas con el pequeño. Cuando su leche se secó, Aerys insistió en tener su propio probador que chupara los pezones de la nodriza, para estar seguro de que la nodriza no había puesto veneno en sus pezones. A medida que iban llegando los regalos para el joven principe de todos los Señores de los Siete Reinos, el rey los apilaba y quemaba, temiendo que algunos de ellos estuvieran embrujados o malditos.

el mundo de hielo y fuego, los reyes targaryen, aerys ii

 

Incluso Aerys estaba interesado en la magia, al menos en lo referente a despertar a los dragones de la piedra, si bien sus motivos eran que nadie continuara riéndose de él:

Sus intentos de hacer nacer dragones de huevos hallados en las profundidades de Rocadragón (algunos tan viejos que se habían vuelto piedra) sin embargo, condujeron a la nada.

el mundo de hielo y fuego, los reyes targaryen, aerys ii

 

Y, por último, hasta tenemos cierta forma de ligar a Aerys con el arpa de Rhaegar:

Aerys Targaryen y Tywin Lannister formaron una improbable alianza, deberia decirse, El joven rey era vivo y activo en los tempranos años de su reinado. Amaba la música, los bailes de máscaras y era excesivamente dado a las jovenes mujeres, llenando su corte con doncellas de cada rincón del reino.

el mundo de hielo y fuego, los reyes targaryen, aerys ii

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Si prefieres dejárselo a los brujos o ya has acabado con él, continuemos con las visiones de la Casa de los Eternos. Daenerys se encuentra en su siguiente parada con una trampa. El truco es evidente, pues además la ensoñación que toma la forma de Pyat Pree recurre al mismo gesto que Ser Willem: tender la mano a Daenerys.

Se encontró en una habitación de piedra húmeda… pero, en aquella ocasión, la puerta que veía al frente tenía forma de boca abierta, y al otro lado estaba Pyat Pree, en la hierba, bajo los árboles.
—¿Cómo es posible que los Eternos hayan acabado tan pronto con vos? —preguntó incrédulo al verla.
—¿Tan pronto? —se asombró Dany—. Llevo horas caminando, y todavía no los he encontrado.
—Seguro que en algún momento habéis girado por donde no era. Venid, os guiaré. —Pyat Pree le tendió la mano. Dany titubeó. Había una puerta a su derecha, que todavía estaba cerrada…—. No es por ahí —añadió Pyat Pree con firmeza, con una mueca de desaprobación en los labios azules—. Los Eternos no te esperarán mucho tiempo más.

 

Resultan curiosas esas referencias a la piedra húmeda y a la puerta con forma de boca abierta. ¿Podría tratarse de la misma puerta por la que Bran traspasó el Muro? ¿Se trata del Fuerte de la Noche? Recordemos que cuando Daenerys abandona el edificio después de enfrentarse a los Eternos, la puerta tiene una forma similar: era como una boca abierta.

Un par de giros más tarde, Sam se detuvo de repente. Estaba apenas un par de metros más abajo que Bran y Hodor, y aun así casi no se le veía. Lo que sí vio Bran fue la puerta. La Puerta Negra, había dicho Sam, pero en realidad no era negra.
Era de arciano blanco y tenía un rostro.
La puerta emitía un brillo de leche y luz de luna, tan tenue que apenas si tocaba nada que no fuera la propia puerta, ni siquiera a Sam, que estaba justo a su lado. El rostro era viejo y blanquecino, arrugado y encogido.

[…]

Los labios se abrieron, se abrieron y se abrieron hasta que sólo quedó una enorme boca rodeada de un anillo de arrugas. Sam se hizo a un lado e indicó a Jojen que pasara delante. Lo siguió Verano, que lo iba olisqueando todo; luego fue el turno de Bran. Hodor se agachó, pero no lo suficiente. El labio superior de la puerta rozó la cabeza de Bran, una gota de agua le cayó encima y le corrió lenta por la nariz. Aunque pareciera extraño, estaba tibia y era salada como una lágrima.

tormenta de espadas, bran iv

 

Porque, acto seguido, nos encontramos de nuevo con otra referencia llamativa:

Por fin llegó a la cima de la escalera. A su derecha había una hilera de amplias puertas de madera, todas abiertas. Eran de ébano y arciano, las vetas blancas y negras se entrelazaban en extraños dibujos. Eran muy hermosas, pero en cierto modo también resultaban aterradoras. «La sangre del dragón no debe tener miedo.» Dany recitó una oración rápida, pidiendo valor al Guerrero y fuerza al dios caballo de los dothrakis, y se obligó a seguir adelante.

 

Y también ligada a otra trampa. Tras tales puertas se encuentran los falsos Eternos, pero Daenerys consigue deshacerse de ellos y dar con los verdaderos. Lo que encuentra, sin embargo, es complicado de explicar:

En aquella sala había una mesa larga que la ocupaba casi por completo. Sobre ella flotaba un corazón humano, hinchado, azul por la descomposición, pero todavía vivo. Palpitaba con un sonido sordo y pesado, y cada latido hacía que emitiera una ráfaga de luz color índigo. Las figuras que rodeaban la mesa no eran más que sombras azules. No se movieron, no hablaron ni volvieron el rostro hacia Dany cuando avanzó hasta la silla vacía que había en el extremo de la mesa. No se oía más sonido que el de los latidos lentos y graves, del corazón podrido.

 

visiones de la Casa de los Eternos

Daenerys en la Casa de los Eternos, por duskyrue

¿Qué son los Eternos? No tenemos la respuesta. Ni siquiera las preguntas adecuadas que podríamos plantearnos sobre ellos. Por decir algo, nos quedamos con que son una especie de verdevidentes ligados a la piedra negra aceitosa. El proceso de relación es sencillo, aunque en absoluto fidedigno: ligamos su color azul al color-del-ocaso y los extraños árboles de los que se obtiene. Estos a su vez florecen gracias a la piedra negra.

Vayamos al menos con lo que sí puede responderse. ¿Qué le dicen los Eternos a Dany?

—He venido en busca del don de la verdad —dijo Dany—. En la sala alargada, vi cosas… ¿eran visiones ciertas o mentiras? ¿Cosas del pasado o cosas que han de suceder? ¿Qué significaban?
—… la forma de las sombras… mañanas que aún no son… bebe de la copa de hielo… bebe de la copa de fuego…
—… madre de dragones… hija de tres
—¿De tres? —No comprendía nada.

 

¿Hija de tres? Esta declaración ha dado pie a muchas teorías dudando de sus orígenes. Entre ellas, que quizá Ser Bonifer Hasty es el padre de Daenerys o que, incluso, puede serlo Rhaegar y de ahí que la mirara fijamente al hablar del dragón de tres cabezas. Desde nuestra perspectiva, quiere decir que Daenerys comparte tres sangres: la de sus padres y el fuego, la sangre de dragón. De algún modo mágico, los Targaryen consiguieron unirse literalmente con sus dragones, algo que Dany volvió a hacer al dar a luz a sus dragones. De ahí que su lema sea Fuego y Sangre

—Y yo soy Daenerys de la Tormenta —dijo Dany alzando la cabeza—, Daenerys de la casa Targaryen, de la sangre de Aegon el Conquistador y Maegor el Cruel, y antes que ellos, de la antigua Valyria. Soy la hija del dragón, y os juro que esos hombres morirán gritando. Ahora, llevadme ante Khal Drogo.

juego de tronos, daenerys ix

 

Las siguientes visiones de la Casa de los Eternos, proyectadas por estos últimos, guardan estrecha referencia con el número tres, como tantas cabezas tiene el dragón. Comencemos a divagar, teniendo presente que consideramos que todas y cada una de las visiones comienzan por algo que hasta ese punto en la lectura ya podemos reconocer:

—… tres fuegos debes encender… uno por la vida, otro por la muerte, otro por amor

 

El fuego por la vida, claramente en nuestra opinión, hace referencia a la pira de Drogo en la que nacieron sus tres dragones y ella misma renació entre fuego y sangre.

Las dudas surgen con los dos siguientes. El fuego podría hacer referencia a su dragón, pero también podría significar una pira. Así, creemos que es posible que el fuego por la muerte se refiera a algo que tenga que hacer Daenerys para librarse de los dothrakis. Ya hemos visto algo similar en la serie, pero creemos que tiene cierto sentido si tenemos en cuenta otra de las visiones de Daenerys: al pie de la Madre de las Montañas, una fila de ancianas desnudas subía de un gran lago. Se arrodillaban ante ella, todas estremecidas, inclinando las cabezas canosas. Si el Dosh Khaleen se arrodilla ante Dany es porque ha conseguido romper con todas las tradiciones dothrakis, y eso no lo va a conseguir con buenas palabras.

—Un destino cruel —dijo Dany—, pero no tan cruel como lo será el de Mago. Os lo prometo por los dioses antiguos y por los nuevos, por el dios cordero y el dios caballo, por todos los dioses que existen. Lo juro por la Madre de las Montañas y el Vientre del Mundo. Antes de que acabe con ellos, Mago y Ko Jhaqo suplicarán la misma piedad que tuvieron ellos con Eroeh.

juego de tronos, daenerys ix

 

El fuego por amor… ¿quizá sea la propia Dany quien resucite a Jon en una pira como la de Drogo, o lo salvará heroicamente con su dragón luchando contra los Otros? Como veremos más adelante, sí hay un indicio clamoroso sobre la posible unión del bastardo y la chica Targaryen en un futuro.

Sigamos con el segundo trío de visiones:

Tres monturas debes cabalgar… una hacia el lecho, otra hacia el terror y otra hacia el amor

 

La primera fue la plata, que la llevó hasta el descampado donde ella y Drogo consumaron el matrimonio por primera vez bajo la luz de las estrellas. La segunda es Drogon, que es comparado con Balerion el Terror Negro y que además va a ser la montura que utilice para enfrentarse a todos sus enemigos

De la montura hacia el amor, sin embargo, poco podemos decir, sobre todo si la sucesión de referentes implica temporalidad. Si no fuera así, sí hay un indicio claro: Drogo

En el corazón del khalasar no hay intimidad. Dany sintió mil ojos clavados en ella mientras lo desnudaba; oyó los murmullos cuando hizo las cosas que Doreah le había dicho que hiciera. No le importaba. ¿Acaso no era la khaleesi? Los únicos ojos que importaban eran los de su esposo, y cuando lo montó, vio en ellos algo que no había visto jamás. Lo cabalgó con tanta fiereza como a la plata, y cuando a Khal Drogo le llegó el momento del placer, gritó su nombre.
Estaban al otro lado del mar dothraki cuando Jhiqui pasó los dedos por la suave prominencia que era el vientre de Dany.
Lleváis un niño dentro, khaleesi —dijo.
—Lo sé —respondió Dany.
Era su decimocuarto día del nombre.

juego de tronos, daenerys iii

 

Y aunque encender fuegos es algo que interesa a todo Targaryen que se precie, de todas las revelaciones y visiones de la Casa de los Eternos, ninguna recibe tanta atención por parte de Daenerys como la que se refiere a las traiciones:

Tres traiciones conocerás… una por sangre, otra por oro y otra por amor

 

Aquí nos topamos con dos traiciones que, desde los puntos de vista más conservadores, ya se han cumplido: la traición por sangre y la traición por oro. La primera, aunque también podría ser la traición del joven Griff y sus titiriteros por la defensa de la causa Fuegoscuro, es la cometida por Mirri Maz Duur: magia de sangre para cobrar su deuda. 

—El precio es alto —le advirtió la esposa del dios.
—Te daré oro, caballos, lo que quieras.
—No se trata de oro ni caballos. Esto es magia de sangre, mi señora. La vida solo se puede pagar con la muerte.

juego de tronos, daenerys vii

 

La traición por oro sería la de Ser Jorah Mormont, quien estuvo pasando información a la Corona con la intención de recuperar su condición. No obstante, es cierto que no acaba de cobrar todo el sentido que podría esperarse.

—Tal vez deba morir como traidor —dijo Ser Barristan—. Si es así, no moriré solo. Antes de aceptar el perdón de Robert luché contra él en el Tridente. En aquella batalla vos estabais en el otro bando, ¿no, Mormont? —No esperó la respuesta—. Siento no haberos dicho toda la verdad, Alteza. Era la única manera de impedir que los Lannister supieran que me había unido a vos. Os vigilan, igual que vigilaron a vuestro hermano. Durante años Lord Varys recibió información sobre cada movimiento de Viserys. A lo largo de los años oí cientos de noticias en el Consejo Privado. Y desde el día en que os casasteis con Khal Drogo, ha habido a vuestro lado un informador que vendía vuestros secretos, que trataba con la Araña y le cambiaba susurros por oro y promesas.
«No es posible, no puede ser…»
—Os equivocáis. —Dany miró a Jorah Mormont—. Decidle que se equivoca. Que no hay ningún informador. Decídselo, Ser Jorah. Hemos cruzado juntos el mar dothraki y el desierto rojo. —El corazón le aleteaba como un pájaro enjaulado—. Decídselo, Jorah. Decidle que lo ha entendido mal.
—Los Otros se os lleven, Selmy. —Ser Jorah dejó caer la espada sobre las alfombras—. Sólo fue al principio, khaleesi, antes de que llegara a conoceros… antes de que llegara a amaros…
—¡No os atreváis a pronunciar esa palabra! —Dany retrocedió—. ¿Cómo habéis sido capaz? ¿Qué os ofreció el Usurpador? ¿Oro? ¿Fue oro? —Los Eternos le habían dicho que sufriría otras dos traiciones, una por oro y otra por amor—. Decid, ¿qué os prometió?
El caballero inclinó la cabeza.
—Varys me dijo… que podría volver a casa.

tormenta de espadas, daenerys v

 

La traición por amor, si este es verdadero, será, en nuestra opinión, la que cometa Daario Naharis, quien a pesar de ser un mujeriego insaciable, creemos que está enamorado de Daenerys. Al abrazar el Fuego y Sangre e incluso así ser rechazado por su reina, Daario se cobrará su venganza.

En un abrir y cerrar de ojos el arakh de Daario estuvo desenvainado. Su reverencia fue tan extravagante como todo en él, un amplio arco que le llevó la cara a la altura de los pies.
—Mi espada es vuestra. Mi vida es vuestra. Mi amor es vuestro. Mi sangre, mi cuerpo, mis canciones… todo está en vuestras manos. Viviré y moriré a vuestras órdenes, hermosa reina.
—Entonces —dijo Dany—, vivid y luchad por mí esta noche.
—No creo que sea buena idea, mi reina. —Ser Jorah clavó una mirada gélida en Daario—. Dejemos a éste aquí, bien vigilado, hasta que termine la batalla con nuestra victoria.
Dany lo pensó un momento, pero hizo un gesto de negación.
—Si pone de nuestra parte a los Cuervos de Tormenta, la sorpresa estará garantizada.
—Y si os traiciona, la habremos perdido.
Dany volvió a bajar la vista hacia el mercenario. Él le dedicó una sonrisa tan radiante que la hizo sonrojar y volver la cara.
No me traicionará.
—¿Cómo lo sabéis?
—Me parece que eso es una prueba de su sinceridad —dijo señalando los pedazos de carne calcinada que los dragones estaban consumiendo pedacito a sangriento pedacito—. Daario Naharis, tened preparados a los Cuervos de Tormenta, listos para atacar la retaguardia yunkia cuando comience la batalla. ¿Podréis regresar sin problemas?

tormenta de espadas, daenerys iv

Desde la boda, Daario se había vuelto cada vez más indómito. No estaba satisfecho con la paz, y menos aún con el matrimonio de Dany, y lo enfurecía el engaño de los dornienses. Cuando el príncipe Quentyn les dijo que los otros ponientis se habían pasado a los Cuervos de Tormenta por orden del Príncipe Desharrapado, solo la intervención de Gusano Gris y sus Inmaculados pudo evitar que Daario acabara con todos ellos. Los falsos desertores estaban a salvo, prisioneros en las entrañas de la pirámide, pero la ira de Daario era cada vez más enconada.

danza de dragones, daenerys viii

 

Ahora bien, como decíamos, conviene señalar que Martin, intencionadamente, hace que el personaje de Daenerys nos hable demasiado de las traiciones que ha sufrido y las que le quedan por sufrir: ella misma va tratando de solventar el enigma. Y aunque esto solo quiera reforzar sus paralelismos con Rhaegar y su preocupación por las profecías, no por ello parece menos sospechoso. ¿Y si las tres traiciones todavía no han tenido lugar? ¿Y si están vinculadas con sus dragones, con perderlos de algún modo?

Atadragones, por Yoann Boissonnet

La primera de ellas, la traición de sangre, es fácil de identificar: Atadragones. Es más difícil, sin embargo, calibrar sus consecuencias, porque parece que Daenerys y Euron repetirán la historia de la Emperatriz Amatista y el Emperador Heliotropo. Una cita nos evita cualquier tipo de explicaciones al respecto:

—Vuestro hermano no hizo sonar el cuerno personalmente. No lo hagáis vos. —Morroqo señaló la banda de acero—. Aquí pone: «Sangre por fuego, fuego por sangre». Da igual quién sople el cuerno; los dragones acudirán a su dueño. Debéis hacerlo vuestro. Con sangre.

danza de dragones, victarion i

 

La segunda traición será la traición por oro. Detrás de ella estará el Banco de Hierro de Braavos. Delante, un Hombre sin Rostro con la cara de Pate que está buscando algo en la Ciudadela. Ese algo es Fuego y Sangre o La muerte de los dragones. Lo creemos así porque, tal y como podemos comprobar en las citas, Jaqen está interesado en una llave que abre todas las criptas de la Ciudadela y Tyrion, de pasada, nos especifica que precisamente bajo llave se guarda un libro que en este momento es más que importante.

—Estabas con tus amigos, y no me pareció oportuno entrometerme en un momento de camaradería. —El alquimista llevaba una capa de viaje con capucha, marrón, indefinible. El sol naciente asomaba a su espalda sobre los tejados, de manera que costaba ver el rostro bajo la capucha—. ¿Has decidido ya qué eres?
«¿Por qué me obliga a decirlo?»
Creo que soy un ladrón4.
—Ya me lo parecía.
En el interior, Pate había encontrado una bolsa de venados de plata, un mechón de pelo rubio atado con una cinta, un retrato en miniatura de una mujer que se parecía a Walgrave (hasta en el bigote) y un guantelete de caballero hecho de escamas de acero. Según Walgrave, había pertenecido a un príncipe, aunque no recordaba a cuál. Cuando Pate lo sacudió, la llave cayó al suelo.
«Si la cojo seré un ladrón», recordó haber pensado. La llave era vieja y pesada, de hierro negro; por lo visto abría todas las puertas de la Ciudadela. Los archimaestres eran los únicos que tenían llaves como aquella. Los demás llevaban la suya encima o la escondían en lugar seguro, pero si Walgrave hubiera escondido la suya, no la habrían vuelto a ver jamás. Pate se había apoderado de la llave, y estaba ya casi en la puerta cuando se volvió para coger también la plata. Un ladrón era igual de ladrón tanto si robaba poco como si robaba mucho.
«Pate —había graznado uno de los cuervos blancos—. Pate, Pate, Pate.»
¿Traes el dragón? —le preguntó al alquimista5.
—Si tú traes lo que te pedí…

festín de cuervos, prólogo

Y desde luego, era aún más improbable que encontrara el menor rastro del tomo fragmentario anónimo y ensangrentado cuyo título para unas veces Sangre y fuego, y otras, La muerte de los dragones; se decía que el único ejemplar existente se custodiaba bajo llave en una cripta de la Ciudadela.

danza de dragones, tyrion iv

 

Ahora bien, ¿para qué querría el Banco de Hierro ese libro? Pues, lógicamente, para acabar con los dragones de Daenerys o arrebatárselos. Es posible que esto sea por la amenaza que siembra la propia Daenerys, que trae a la memoria de los braavosis la sombra de la esclavitud y la vieja Valyria. Es posible, no obstante, que también en el mundo ficticio de Martin el precio de la libertad sea precisamente subyugar al resto: este proceder no es extraño en nuestra sociedad capitalista, y Braavos y su banco es lo más parecido que podemos encontrar en la saga. Un prestigioso banco… ¿robando? Efectivamente, creemos que lo que realmente quiere el Banco de Hierro es conseguir un dragón. ¿Por qué? Porque quien tiene dragones, manda, y el Banco de Hierro obtiene lo que le pertenece, pero con un dragón sería todavía más sencillo.

Sin embargo, no acababa de gustarle, y le gustaría menos aún cuando llegase la primavera y el momento de pagar todo aquel oro. Había quedado impresionado por la cultura y cortesía de Tycho Nestoris, pero el Banco de Hierro de Braavos tenía una reputación temible a la hora de reclamar deudas. Cada una de las Nueve Ciudades Libres tenía su propio banco; algunas contaban con varios, que luchaban por cada moneda como perros por un hueso, pero el Banco de Hierro era más rico y poderoso que todos los demás juntos. Cuando los príncipes dejaban de pagar a los bancos menores, los banqueros arruinados vendían a sus esposas e hijos como esclavos y se cortaban las venas. Cuando dejaban de pagar al Banco de Hierro, nuevos príncipes aparecían de la nada y ocupaban su trono.

danza de dragones, jon ix

 

La traición por amor es mucho más compleja, dado que apenas encontramos indicios. Ligando a Daenerys con las profecías, podríamos pensar, cuando menos, que la khaleesi tuviera que sacrificar a su querido Drogon o, mejor todavía, que este debiera morir para conseguir una auténtica espada de fuego. Ya hemos visto que Azor Ahai y Nissa Nissa pueden ser considerados como el sol y la luna, y que, según los dothrakis, la luna era un huevo del que salieron dragones. ¿Qué mejor forma de templar Dueña de luz que en el fuego hecho carne? Además, podemos relacionarlo con el mito de la forja de Dueña Luz con el parto, como ha sido propuesto en ocasiones, pues Drogon es uno de los «hijos» de Daenerys.

No obstante, si el amor hace referencia a un interés romántico, Jon, Daario, Aegon o incluso Jorah Mormont pueden ser candidatos adecuados, aunque ignoramos por completo el contexto en que todo podría suceder.

El siguiente conjunto de visiones de la Casa de los Eternos sigue estructurándose a través del tres: tres son los epítetos que los Eternos le dedican a la madre de dragones, y cada una de ellos está a su vez vinculado con tres profecías. Estas triadas proféticas la señalan como hija de la muerte, como exterminadora de mentiras y como esposa del fuego. Comencemos por la primera:

En ese momento los fantasmas se estremecieron en la penumbra y formaron imágenes color índigo. Viserys gritó cuando el oro fundido le corrió por las mejillas y le llenó la boca. Un señor alto de piel cobriza y cabellera como oro blanco cabalgaba bajo el estandarte de un semental fiero, mientras a su espalda se veía una ciudad en llamas. Los rubíes brotaban como gotas de sangre del pecho de un príncipe moribundo, que caía de rodillas en el agua, y murmuraba, con su último aliento, el nombre de una mujer.
—… madre de dragones, hija de la muerte

 

Aquí se subraya toda la muerte que rodea a Daenerys, la de su sangre más cercana. Las de sus hermanos son claras y la de Rhaegar, en concreto, nos dice que susurraba con su último aliento, el nombre de una mujer. Según la app A World of Ice and Fire, este nombre fue Lyanna, lo que de nuevo algunos consideran una prueba de que Lyanna y Rhaegar vivieron un tórrido romance. Aunque la segunda profecía, sin embargo, puede presentar alguna duda más, en nuestra opinión hace referencia a lo que habría sido en el futuro Rhaego: un poderoso khal de piel cobriza como los dothrakis y cabellera platinada como los Targaryen. Las tres escenas son violentas, y las tres están protagonizadas por «dragones».

Rhaegar en el Forca Rojo, por coupleofkooks

En realidad, esta primera tríada es un paralelismo del febril sueño que tiene Dany antes de preparar la pira de Drogo. De hecho, como luego veremos, estas tres muertes que representa la escena nos llevan a pensar que Rhaegar se equivocaba al buscar tres personas para cumplir con su sentencia de que el dragón tiene tres cabezas, y al mismo tiempo también fortalecen la idea de que el dragón de tres cabezas es la propia Daenerys.

Pero, ¿por qué hija de la muerte? Daenerys es hija de la muerte porque los dragones son muerte, como vemos en la onírica escena, y es la hija del dragón. Si las escenas de la propia visión no fueran suficiente, atendamos a las palabras de Xaro Xhoan Daxos:

Cuando vuestros dragones eran pequeños, eran portentos. Adultos son la muerte, la destrucción, una espada llameante que pende sobre el mundo. No se les permitirá crecer lo suficiente para aparearse. Y a vos tampoco. —Se secó las lágrimas—. Tendría que haberos matado en Qarth.

danza de dragones, daenerys iii

 

Continuemos con otro trío de lo más interesante, esta vez dedicado a exterminar mentiras:

Una espada roja brillaba como el ocaso en la mano de un rey de ojos azules que no proyectaba sombra alguna. Un dragón de tela se mecía entre dos pértigas mientras la multitud aplaudía. De una torre humeante, una gran bestia de piedra emprendía el vuelo, echando fuego sombrío por la boca…
—… madre de dragones, exterminadora de mentiras

 

La primera escena, sin duda, refleja a Stannis. Es en este mismo libro en el que se nos habla del nacimiento de los bebés-sombra y sabemos que la magia de sangre está consumiendo a Stannis, hasta el punto de que Melisandre ya no puede hacer más sombras con él. Su fuego se está apagando, es apenas una llama vacilante, y ya sabemos que sin luz no hay sombra, de ahí que el rey no proyecte ninguna.

—¿Acaso el valiente Caballero de la Cebolla tiene miedo de una sombra pasajera? No temáis. Las sombras sólo se pueden crear con la luz, y el fuego del rey apenas es una llama vacilante. No me atrevería a quitarle más luz para hacerle otro hijo. Eso lo podría matar. —Melisandre se acercó más—. En cambio, con otro hombre… un hombre cuyas llamas todavía ardieran vivas, calientes… Si de verdad queréis servir a la causa del rey, acudid a mis habitaciones una noche. Os proporcionaría un placer como no habéis conocido jamás y con vuestro fuego haría…

tormenta de espadas, davos iii

 

¿Cuál es la mentira que debe exterminar, en este caso? ¿Que sea el verdadero rey de Poniente o su papel como Azor Ahai? Desde nuestra perspectiva, la referencia a la espada puede ser simplemente un localizador, una pista para averiguar de quién se trata, pero quizá también haga alusión a que Daenerys revele de algún modo que Stannis no es el Príncipe que Fue Prometido. Ahora bien, ¿cómo podría hacerlo? Se admiten sugerencias.

La segunda visión es una clara referencia a Griff el Joven, el falso dragón; de ahí que aparezca como un dragón de tela. Una declaración posterior de Daenerys induce a pensar algo más:

—El dragón de una compañía de títeres —explicó Dany—. Los titiriteros los utilizan en sus espectáculos, para que los caballeros tengan algo contra lo que pelear. —Ser Jorah frunció el ceño. Dany se negaba a dejar el tema—. «Suya es la canción de hielo y fuego», me dijo mi hermano. Estoy segura de que fue mi hermano. Viserys no, Rhaegar. Tenía un arpa con las cuerdas de plata.

choque de reyes, daenerys v

 

Eso no es otra cosa que quizá la mentira a exterminar no sea simplemente acabar con la vida de Aegon, puesto que el dragón de tela solo es un títere. De este modo, parece más relevante descubrir quiénes son los titiriteros, Varys e Illyrio, pues suya es la mentira.

En relación con esto último es por lo que creemos que la tercera visión hace referencia a Euron Greyjoy, ya que volver a referir a Aegon sería redundante. La torre humeante y la bestia de piedra sirven para localizar el lugar: Antigua, que pronto va a ser atacado por los Hombres del Hierro de Ojo de Cuervo, como nos indica Sam al final de Festín de Cuervos. El Faro de Hightower se corresponde con la torre, mientras la bestia de piedra hace referencia a las esfinges de la Ciudadela. Euron logrará hacerse con un dragón gracias a Atadragones y Daenerys deberá exterminar la mentira que encarna como rey de Poniente:

—Tal vez podamos volar. Todos. ¿Cómo lo sabremos si no saltamos de una torre muy alta? —El viento entraba a ráfagas por la ventana y le agitaba la capa de marta. Su desnudez tenía algo de obsceno, de turbador—. Nadie sabe qué puede hacer de verdad a menos que se atreva a saltar.

festin de cuervos, el saqueador

 

La última triada de visiones de la Casa de los Eternos hace referencia a los matrimonios de Daenerys.

Su plata trotaba por la hierba hacia un arroyo oscuro, bajo un mar de estrellas. En la proa de un barco se alzaba un cadáver, con ojos brillantes en el rostro muerto y una sonrisa triste en los labios grises. Una flor azul crecía en una grieta de un muro de hielo, e impregnaba el aire de un olor dulce…
—… madre de dragones, esposa del fuego

 

La primera, sin duda, hace referencia al encuentro entre Drogo y Daenerys que ya hemos mencionado antes.

Cabalgaron juntos mientras empezaban a aparecer las estrellas, y dejaron atrás el khalasar y los palacios de hierba. Khal Drogo no le dirigió la palabra; se limitó a montar su semental a paso ligero en el crepúsculo. Las campanillas de plata de su larga trenza tintineaban suavemente.
—Soy de la sangre del dragón —susurraba Dany tras él, tratando de conservar el valor—. Soy de la sangre del dragón. Soy de la sangre del dragón.
El dragón nunca tenía miedo.
Más adelante no habría sabido decir cuánto tiempo pasó ni cuánta distancia recorrieron a caballo, pero ya había oscurecido por completo cuando se detuvieron en un prado cubierto de hierba junto a un arroyo. Drogo descabalgó y la bajó de la yegua. Dany se sentía frágil como el cristal en sus manos, y no se atrevía a confiar en sus piernas. Se quedó allí, desvalida y temblorosa con su atuendo nupcial de seda, mientras él ataba los caballos; cuando se volvió para mirarla, ella se echó a llorar.

juego de tronos, daenerys i

 

La segunda visión es más complicada6. En nuestra opinión se trata de Victarion o de Euron. Preferimos pensar en Victarion por un factor cronológico y porque quizá el muerto que pende de esa proa no sea sino el propio mascarón de la Victoria de Hierro. No tenemos ninguna descripción de cómo es, pero sí sabemos que al menos Euron lleva una representación humana con piedras preciosas en los ojos. ¿Podría ser el mascarón de proa de la nave de Victarion similar?

En proa lucía una doncella de hierro negro con un brazo extendido. Tenía la cintura fina, los pechos erguidos y orgullosos, y las piernas largas y bien formadas. La melena de hierro negro le caía por los hombros y los ojos eran de madreperla, pero no tenía boca.

festin de cuervos, el capitán del hierro

 

Ahora bien… ¿y si fuera Euron? Lo cierto es que cuadra con su proceder en

Spoiler de Vientos de Invierno

el abandonado donde está atando sacerdotes a las proas de sus barcos.

[collapse]

Además, los labios grises pueden reflejar la pérdida de la vida de sus labios azules. Los ojos brillantes nos hacen pensar en que de tanto color-del-ocaso hasta los globos oculares se le hayan vuelto azules, como los de los espectros. Aunque, tratándose de Euron, cualquier cosa es posible.

La última escena se refiere al Jonerys. El muro de hielo solo puede ser el Muro y la flor azul referencia a Lyanna, pues hasta el olor dulce nos recuerda al momento de su muerte. ¿Qué demonios pasará para que estos dos acaben unidos? Confiemos en Martin.

Ahora bien, ¿y Hizdahr? Su ausencia nos hace pensar que es posible que el atributo esposa del fuego haga referencia a bodas alquímicas. La primera visión, por tanto, serviría para localizar a Drogo, pero haría referencia a la pira en la que se consumió y de la que nacieron los dragones. La semejanza establecida con el spoiler nos refuerza esta impresión —y ya sabemos que la intención de Euron es desposarse con Daenerys—, del mismo modo que lo hace la magia que subyace en el Muro. No obstante, no somos capaces de desarrollar nada concreto en este sentido.

Las últimas visiones de la Casa de los Eternos muestran, hasta acabar abruptamente, la trayectoria de Daenerys. Reflejan lo que le ha pasado y lo que le va a pasar:

Las visiones se sucedían cada vez más deprisa, una tras otra, hasta que pareció que el aire había cobrado vida. Las sombras giraban y danzaban en el interior de una tienda, impalpables y terribles. Una niñita corría descalza hacia una casa grande con la puerta roja. Mirri Maz Duur aullaba entre las llamas, mientras le surgía un dragón de la cabeza. Un caballo plateado arrastraba el cadáver ensangrentado de un hombre desnudo. Un león blanco corría por un campo de hierba, más alta que una persona. Al pie de la Madre de las Montañas, una fila de ancianas desnudas subía de un gran lago y se arrodillaban ante ella, todas estremecidas, inclinando las cabezas canosas. Diez mil esclavos alzaban las manos manchadas de sangre mientras ella cabalgaba como el viento entre ellos, a lomos de su plata.
—¡Madre! —gritaban—, ¡madre, madre! —Le tiraban de la capa, del dobladillo de la falda, del pie, de la pierna, del pecho… La querían, la necesitaban, el fuego, la vida, y Dany buscaba el aliento y abría los brazos para entregarse a ellos.

Pero, en aquel momento, unas alas negras revolotearon en torno a su cabeza, un chillido de furia cortó el aire índigo, y de repente las visiones desaparecieron, se desmoronaron, y la respiración trabajosa de Dany se transformó en un grito de terror.

 

Dividiremos ambas en dos partes, las que podemos reconocer y las que todavía no han sucedido. La primera parte, compuesta otra vez por tres visiones, tiene que ver con el nacimiento de sus dragones; la segunda, con lo que va a conseguir con ellos después de abandonar Meereen. La escena del caballo plateado es lo que podemos tomar como referencia temporal, lo que marca el pasado hasta este momento de la lectura y el futuro a partir del momento en el que se hizo realidad la visión.

La primera triada comienza con el ritual que Mirri Maz Duur le hace a Drogo7.

La voz de Mirri Maz Duur se elevó hasta convertirse en un aullido agudo, ululante, que hizo estremecer a Dany. Algunos de los dothrakis retrocedieron entre murmullos. Los braseros del interior de la tienda hacían que resplandeciera en el ocaso. A través del tejido de las paredes, salpicado de sangre, divisó sombras que se movían.

juego de tronos, daenerys viii

 

La segunda no se refiere a su infancia8, sino a algo que sucede muy poco después de aquello: la terrible pesadilla que ya hemos mencionado, en la que Daenerys despierta decidida a hacer algo con los huevos de dragón. Como vemos, es una pequeña jovencita que huye de la sombra de su hermano descalza, anhelando encontrar la puerta roja. El sueño es largo, pero es muy interesante analizarlo en este contexto:

Las alas proyectaban sombras sobre sus sueños febriles.
No querrás despertar al dragón, ¿verdad?
Caminaba por un largo pasillo, bajo arcos de piedra elevados. No podía mirar atrás; no debía mirar atrás. A lo lejos se divisaba una puerta, diminuta en la distancia, pero aun así sabía que estaba pintada de rojo. Caminó más deprisa, y sus pies descalzos dejaron huellas ensangrentadas en la piedra.
—No querrás despertar al dragón, ¿verdad?
Vio la luz del sol sobre el mar dothraki, la llanura viviente, que olía a tierra y a muerte. El viento agitó la hierba, la hizo ondularse como si fuera agua. Drogo la tenía entre sus brazos fuertes, le acariciaba el sexo con la mano, la abría y despertaba aquella humedad dulce que solo él conocía, y las estrellas les sonreían desde el cielo, estrellas a plena luz del día.
—Mi hogar —susurró cuando él la penetró y la llenó con su semilla.
Pero, de repente, las estrellas ya no estaban, y unas alas enormes ocultaron el cielo azul, y el mundo se incendió.
—… no querrás despertar al dragón, ¿verdad?
El rostro de ser Jorah estaba demacrado y triste.
—Rhaegar fue el último dragón —le dijo. Se calentó las manos translúcidas sobre un brasero, en el que los huevos de piedra humeaban, rojos como carbones. Y se desvaneció; su carne perdió el color, tuvo menos sustancia que el viento—. El último dragón —le susurró débilmente antes de esfumarse.
Sintió la oscuridad a su espalda, y la puerta roja parecía más lejana que nunca.
—… no querrás despertar al dragón, ¿verdad?
Viserys estaba ante ella.
—El dragón no suplica, puta —gritaba—. No le puedes dar órdenes al dragón. Soy el dragón y quiero mi corona —El oro fundido le corría por la cara como si fuera cera derretida; le dejaba surcos profundos en la carne—. ¡Soy el dragón y quiero mi corona! —chillaba, y sus dedos saltaron como serpientes, le mordían los pezones, la pellizcaban, se retorcían… Mientras, los ojos de Viserys estallaban y le corrían como gelatina por las mejillas quemadas, ennegrecidas.
—… no querrás despertar al dragón…
La puerta roja estaba muy lejos, y sentía a la espalda el aliento gélido que se cernía sobre ella. Si la alcanzaba, moriría con una muerte que iba más allá de la muerte, aullaría eternamente sola en la oscuridad. Echó a correr.
—… no querrás despertar al dragón…
Sentía el calor en su interior: era un ardor espantoso en el vientre. Su hijo era alto y orgulloso, con la piel cobriza de Drogo, el pelo como oro blanco de su madre y los mismos ojos color violeta, pero almendrados. Sonrió y tendió los brazos hacia ella, pero cuando abrió la boca, solo salió fuego. Vio que el corazón le ardía dentro del pecho, y al instante desapareció, convertido en cenizas, como una polilla que se hubiera acercado demasiado a una llama. Lloró por su hijo, por la promesa de una boca dulce sobre el pecho, pero las lágrimas se convirtieron en vapor en cuanto le tocaron la piel.
—… querrás despertar al dragón…
A lo largo de los muros había fantasmas, ataviados con vestimentas descoloridas de reyes. Tenían en las manos espadas de fuego pálido. Los cabellos eran de plata, de oro o de platino, y los ojos, de ópalo y amatista, turmalina y jade.
—¡Más deprisa! —le gritaban—. ¡Más deprisa, más deprisa! —Siguió corriendo; sus pies derretían la piedra que tocaban—. ¡Más deprisa! —gritaron los fantasmas con una sola voz, y ella gritó a su vez, y se lanzó hacia delante.
Una cuchillada de dolor le rajó la espalda; sintió que se le abría la piel; le llegó el hedor de la sangre al arder, y vio la sombra de las alas. Y Daenerys Targaryen voló.
—… despertar al dragón
La puerta se alzaba ante ella, la puerta roja, tan cercana, tan cercana; el pasillo era una sombra borrosa a su alrededor, el frío quedaba atrás. Y de pronto, la piedra había desaparecido, de pronto volaba sobre el mar dothraki, cada vez a más altura. La hierba verde se mecía bajo ella, y todo lo que vivía y respiraba sentía pánico al ver la sombra de sus alas. Podía oler el hogar, podía verlo, estaba allí, al otro lado de la puerta, campos verdes y grandes casas de piedra, y brazos que le darían calor. Abrió la puerta…
—… al dragón…
Y vio a su hermano Rhaegar, a lomos de un corcel tan negro como su armadura. Dentro de su yelmo, a través de la estrecha hendidura para los ojos, el fuego ardía.
El último dragón —susurró lejana la voz de ser Jorah—. El último, el último.
Dany levantó el visor negro. El rostro que vio tras él era el suyo propio.
Después, y durante largo rato, solo hubo dolor, fuego y susurros procedentes de las estrellas.
El sabor de las cenizas la despertó.

juego de tronos, daenerys ix

 

Como hemos dicho, este sueño es un paralelismo con la primera triada de visiones de la Casa de los Eternos, la que la señala como hija de la muerte. En nuestra opinión, fortalece considerar a ese muchacho de piel cobriza y pelo plateado como Rhaego y nuestras apreciaciones sobre la sangre del dragón y la figura de Dany y sus hijos como el dragón de tres cabezas. Ella es el dragón, como bien reflejan sus alas; y sus tres hijos, las cabezas. Y, de hecho, es el último, como se deduce de las palabras de Jorah y de que dentro del yelmo de Rhaegar Daenerys se encuentre con ella misma. Ella es la verdadera hija del dragón, siendo así hija de tres y, al mismo tiempo junto con sus dragones, sus hijos —y no los de Rhaegar—, el dragón de tres cabezas.

Vayamos con la tercera visión9. Es una escena de la pira y, desde nuestra perspectiva, refuerza la importancia de Mirri en el ritual, tanto por su sangre como por el sacrificio en sí. También creemos que es un símbolo, como ya hemos mencionado, de que Daenerys es el dragón y sus hijos, las cabezas. Por otra parte, Daenerys tiene ese sueño al estar febril tras perder a su bebé, y poco después acaba con la vida de Drogo, de modo que es posible que los tres dragones nacieran de los tres sacrificios: Drogo, Rhaego y Mirri.

—Son míos —replicó ella con rabia. Habían nacido de su fe y de su necesidad; las muertes de su esposo, de su hijo nonato y de la maegi Mirri Maz Duur les habían dado la vida. Dany había entrado en el fuego cuando salieron del cascarón, y habían bebido leche de sus pechos hinchados—. Nadie me los arrebatará mientras viva.

choque de reyes, daenerys i

 

A continuación tenemos la visión que establece la cronología de las siguientes escenas10: ese caballo plateado es la yegua pálida, que asola a los libertos de Daenerys en los campamentos de Meereen.

—¿Estáis aquí?
—No. Escuchadme bien, Daenerys Targaryen. Las velas de cristal están ardiendo. Pronto llegará la yegua pálida, y tras ella, los demás: kraken y llama roja, león y grifo, el hijo del sol y el dragón del titiritero. Recordad a los Eternos. Guardaos del senescal perfumado.

danza de dragones, daenerys ii

 

Las siguientes visiones referencian a momentos de Dany que todavía no podemos concretar, si bien podemos hacernos una idea general. Comencemos por la primera11. El león blanco se ha asociado con Tyrion, pero nosotros creemos que se trata de Dany envuelta en su piel de hrakkar, un regalo de Drogo y un atuendo digno de la esposa de un khal:

No se atrevía a poner rumbo hacia el vasto océano de hierba que todos conocían como el mar dothraki. El primer khalasar con el que se tropezaran engulliría a su desastrado grupo, mataría a los guerreros y se llevaría a los demás como esclavos.

[…]

Convocó a los suyos y montó a lomos de su yegua plata. Su cabellera se había quemado en la pira de Drogo, de manera que sus doncellas la vistieron con la piel del hrakkar, el león blanco del mar dothraki, que Drogo había matado. La temible cabeza de la fiera era la capucha que cubría su cráneo desnudo, y la piel era una capa que le caía sobre los hombros y por la espalda.

choque de reyes, daenerys i

 

No hay que buscar la piel del león blanco en su vuelta al mar dothraki, sino que en esa profecía el león blanco la simboliza a ella como khalessi de Drogo, no como Daenerys de la Tormenta, La que no Arde, Rompedora de Cadenas, Madre de Dragones. Es decir, nos indica que Dany, como khaleesi, va a acabar siendo rea de algún khal dothraki, y que este, dada la segunda visión12, la llevará ante el Dosh Khaleen. No obstante, Daenerys liberará a las ancianas y, como se aprecia en la tercera visión13, a su vuelta a Meereen será recibida por sus libertos como ya hemos visto:

—¡Madre! —le gritaban cien gargantas, mil gargantas, diez mil—. ¡Madre! —entonaban al tiempo que le intentaban acariciar las piernas al pasar—. ¡Madre! ¡Madre! ¡Madre!

tormenta de espadas, daenerys iv

 

Por último, es conviente resaltar que es justo en ese momento, en esa triada de visiones, cuando actúa Drogon contra los Eternos. Y lo subrayamos porque parece también profetizar cómo va a acabar el periplo de Dany por la Bahía de los esclavos. Después de intentar evitarlo por todos los medios, la única salida para escapar de Meereen va a ser luchar a sangre y fuego.

Ahora bien, son muchas las preguntas que quedan sin resolver, y esperamos que entre todos sea más sencillo encontrar la respuesta.

Elminatoria de Choque de Reyes

Puntos de vista de Choque de Reyes, por mustamirri

Con Daenerys concluimos los puntos de vista del segundo libro de la saga. Choque de Reyes asienta la base mágica de la saga pero no descuida el juego de tronos. Tiene algunos de los momentos más memorables de toda la Canción en ambos sentidos. En lo tocante a lo mágico, contamos con las propias visiones de la Casa de los Eternos, sin duda alguna, pero también destaca la aparición de Melisandre, de Jojen y Meera e, incluso, la huida de estos y su príncipe de las criptas de Invernalia. Pero la ambición y la sed de poder no descansan: contamos con tres nuevos candidatos, Stannis, Renly y Balon; vivimos el punto álgido de la Guerra de los Cinco Reyes con grandes batallas, como la del Aguasnegras, descubrimos el mundo que se extiende más allá del Muro y sufrimos nuevos planes y traiciones.

Ahora toca decidirse por el mejor capítulo del libro. Sin embargo, el torneo ha sido largo, así que siempre podéis refrescar la memoria con los análisis y los comentarios de los capítulos restantes pinchando en el hipervínculo correspondiente de cada resumen. Recordad que en esta edición también podéis votar por el prólogo, pues a partir de ahora pasarán directamente a la ronda final. Vamos allá:

  • prólogo: el cometa rasga el cielo y, desde Rocadragón, el maestre Cressen trata de averiguar su significado. Intenta convencerse de que no es un mal presagio, ya que tiene un plan que llevar a cabo. Los acontecimientos ponen de manifiesto que Stannis ya no cuenta con él, y el joven Pylos está dispuesto a tomar su relevo. El rey prefiere contar con Melisandre de Asshai, la bruja roja. La sacerdotisa de R’hllor se ha ganado la confianza de la reina y de un buen número de sus hombres. Considerando que la mujer es una mala influencia para Stannis, el maestre intenta envenenarla poniendo estrangulador en un vaso de vino que compartirán. Sin embargo, Melisandre sobrevive a la trampa, mientras que el maestre muere tras beber de la misma copa.

  • arya ix: los Titiriteros se presentan ante Lorch con cien prisioneros norteños. Arya ve una posibilidad de escapar y acude a Gendry, que rechaza la idea. Visita el bosque de dioses para entrenarse y rezar ante el arciano. Jaqen la sorprende y Arya le pide ayuda. Sólo se decide a hacerlo cuando le susurra el último nombre: Jaqen H’ghar. Después de prometerle que lo retirará si la ayuda, Arya consigue pucheros llenos de caldo hirviendo, que transportan hasta las mazmorras. Los vierten sobre los guardias y liberan a los prisioneros, que estaban allí como parte de una estratagema de Hoat. Jaqen salda su deuda con Arya y cambia su rostro. Le entrega una moneda de hierro, que la llevará hasta Braavos si dice las palabras “Valar Morghulis”. Roose Bolton se apodera de Harrenhal y toma a Arya como copera. Finalmente, ve como un oso devora vivo a ser Amory.

  • sansa vii: Lancel recrimina a Cersei haber impedido que Joffrey siguiera al frente de los hombres, lo que ha provocado una huida generalizada de las fuerzas de la ciudad. No se sabe nada del paradero de Tyrion, ni tampoco del Perro. La situación es desesperada y, mientras la reina huye, Sansa se hace cargo de la desazón de las damas. Cuando vuelven a estar entretenidas, la joven se escabulle a su dormitorio. Allí se encuentra con Sandor Clegane. Borracho, el Perro le cuenta que va a escapar de la ciudad y que si va con ella la protegerá de quien sea. Por un momento, Sandor la agarra y Sansa piensa que va a besarla. Pero, acto seguido, le exige su canción. Sansa entona unos versos dedicados a la Madre, lo que hace que Sandor acabe llorando. Al final el Perro abandona el dormitorio tras dejar allí su capa blanca. A la mañana siguiente, todas las campanas de la ciudad resuenan. Dontos le cuenta que Stannis ha sido derrotado por la ofensiva sorpresa de Lord Tyrell y Tywin. Incluso el fantasma de Renly llegó para combatir frente a su hermano, derrotando al que otrora portara la capa verde de su Guardia Arcoiris, Guyard Morrigen, capitán de los ejércitos de Stannis que asediaron Desembarco.

  • tyrion iv: Tyrion idea un plan para descubrir las lealtades de los miembros del Consejo Privado y recabar apoyo contra los Baratheon. Primero, le entrega unas cartas a Pycelle para que las envíe a Dorne y aprovecha para robarle un pequeño frasco. Alliser Thorne está pidiendo audiencia y Tyrion, influenciado por su animadversión, le hace esperar en la peor celda. Seguidamente, charla con Meñique para aprovechar la amistad de éste con Lysa Arryn y poner al Valle de su lado. A cambio, Baelish sería nombrado señor de Harrenhal, señor feudal del Tridente y Myrcella iría al Nido de Águilas como pupila. Por último, Tyrion se reúne con Varys. Pero esta vez el Consejero de los Rumores se equivoca. Consciente del plan fraguado con Meñique, Varys asume que lo que Tyrion habló con Pycelle se refiere a Tommen. Sin embargo, el eunuco se equivoca y cae también en la trampa de Tyrion.

  • jon vii: Mientras prosiguen su camino, Jon pregunta a Qhorin sobre Mance Rayder y su deserción. Tras oír el relato, el bastardo confiesa que no acabó con Ygritte, algo que Mediamano sospechaba. Jon sueña que es un lobo y, aunque eran seis hermanos, ahora son solo cinco y la manada está dispersa. Le parece escuchar la voz de Bran procedente de un árbol, pero el olor a muerte no le gusta. El sueño prosigue asomándose a un acantilado y observa cómo abajo se encuentra un gran ejército de salvajes. De pronto, un águila le ataca y Jon se despierta gritando el nombre de Fantasma. Cuenta su pesadilla y le dicen que es un sueño de lobo. Poco después encuentran al huargo herido. Qhorin ordena a Escudero Dalbrige que se quede con un arco para cortar el paso a los que les persiguen. Todos saben que eso implicará su muerte.

  • bran vii: Jojen advierte a Bran que no debe cubrir sus necesidades en la piel de Verano, ya que eso solo le sirve al huargo. A través de los ojos del lobo ha visto que han quemado Invernalia mientras ellos estaban escondidos en las criptas. Cuando encuentran prudente salir, descubren cadáveres de hombres del Hierro y uno con el emblema de Fuerte Terror entre los escombros. Al pie del árbol corazón, hallan moribundo al maestre Luwin, que les aconseja separar a los chicos Stark. Luego pide quedarse a solas con Osha, que lo remata. Deciden que Bran, Verano y los Reed buscarán al Cuervo de Tres Ojos; mientras que Osha y Rickon irán a Puerto Blanco.

  • catelyn vii: Un cuervo enviado por Rodrik Cassel trae la fatal noticia de la muerte de Bran y Rickon Stark. Catelyn decide visitar junto a Brienne al Matarreyes, encerrado en una celda. En un principio Jaime se niega a contestar, pero luego, a cambio de noticias sobre la batalla, comienza a hablar. Confiesa que Joffrey es su hijo y que él mismo arrojó a Bran desde la Torre Rota. Pero también dice que no es el responsable del intento posterior de asesinarlo cuando estuvo convaleciente. Preguntado por la daga usada en el ataque, confiesa que el propietario era Robert Baratheon; no Tyrion. Catelyn le informa de la toma del Risco y Jaime contraataca hablando de la muerte de Rickard y Brandon Stark. Sigue intentando herirla mencionando la infidelidad de Ned y al bastardo Jon Nieve. Catelyn pide a Brienne que desenvaine su espada.

  • davos ii: Tras la muerte de Renly, varios señores que lo apoyaban se han cambiado al bando de Stannis. Ahora esos señores lo acompañan hasta Bastión de Tormentas para reclamarlo. El castellano al cargo del castillo, ser Cortnay Pentrose, se niega a rendirlo o a entregar al bastardo de Robert Baratheon, Edric Tormenta. A sabiendas de que tomar Bastión por la fuerza es casi imposible, Stannis ordena a Davos escoltar a Melisandre en un bote hasta la fortaleza. En el trayecto la sacerdotisa le confiesa su intervención tanto en la muerte de Cressen como en la de Renly. Al llegar a una puerta desde un túnel bajo el castillo, Melisandre se descubre ante él completamente desnuda, comprobando Davos con estupor que está embarazada. La sacerdotisa da a luz a una sombra cuyos rasgos son fácilmente reconocibles.

  • theon vi: la batalla se desata entre las fuerzas de Cassel y la decena de hombres de Theon. El Príncipe de Invernalia no se ha conformado con una rendición honorable y solo la posibilidad de vestir el negro y de llegar a ser capitán de los exploradores o Lord Comandante le hace dudar. No obstante, Theon sigue obcecado en conservar Invernalia, intención que queda clara en su parlamento con Ser Rodrik Cassel. Cuando todo parece perdido, los hombres de Fuerte Terror cargan contra las huestes norteñas y Theon permite que accedan al castillo una vez han acabado con sus enemigos. La amistad pronto se agria y Hediondo abofetea a Theon y toma el mando de la situación. El Príncipe de Invernalia, humillado y tirado en el suelo, solo puede ver la huida de su caballo y el incendio que empieza a asolar su hogar.

La encuesta permanecerá abierta durante una semana, así que podéis tomaros vuestro tiempo para madurar la decisión. En catorce días sabremos qué capítulo ha sido el ganador y comenzará la votación honorífica del mejor arco argumental de Choque de Reyes.

¿Qué son los Eternos? ¿Por qué parecen ayudar a Dany con sus visiones si lo que quieren es consumirla? Podemos pensar que Pyat Pree le dice cómo salir de la Casa de los Eternos porque necesita que Daenerys de algún modo llegue hasta ellos, que se encuentran justo ahí. Ahora bien, ¿para qué la escena falsa? ¿Para qué querían los Eternos a Daenerys? ¿Cómo interpretáis vosotros las visiones? ¿Qués destacaríais del capítulo? Y que no se nos olvide… ¿Tienes ya claro cuál es tu capítulo favorito de Choque de Reyes?

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  1. Por ejemplo, es raro que hasta la aparición del príncipe Quentyn, apodado Rana, apenas se nos hubiera hablado de que también allí son comunes las historias de príncipes encantados bajo esa apariencia.
  2. Mientras que en la traducción se consideró que era el hombre del trono quien seguía hablando, en el original no existe tal relación: «”Aegon,” he said to a woman nursing a newborn babe in a great wooden bed».
  3. Al decir aquello alzó la vista, sus ojos se encontraron con los de Dany, y fue como si la viera al otro lado de la puerta.
  4. El doble sentido es genial, ya que Jaqen va a seguir siendo un ladrón con el rostro de Pate.
  5. Un nuevo doble sentido realmente sugerente. El dragón como moneda de oro, el dragón como lo que trae la llave que aporta Pate.
  6. En la proa de un barco se alzaba un cadáver, con ojos brillantes en el rostro muerto y una sonrisa triste en los labios grises.
  7. Las sombras giraban y danzaban en el interior de una tienda, impalpables y terribles.
  8. Una niñita corría descalza hacia una casa grande con la puerta roja.
  9. Mirri Maz Duur aullaba entre las llamas, mientras le surgía un dragón de la cabeza.
  10. Un caballo plateado arrastraba el cadáver ensangrentado de un hombre desnudo.
  11. Un león blanco corría por un campo de hierba, más alta que una persona.
  12. Al pie de la Madre de las Montañas, una fila de ancianas desnudas subía de un gran lago y se arrodillaban ante ella, todas estremecidas, inclinando las cabezas canosas.
  13. Diez mil esclavos alzaban las manos manchadas de sangre mientras ella cabalgaba como el viento entre ellos, a lomos de su plata.