Análisis de Bran VII con su estancia en las criptas y encuesta de Jon

Como cada viernes en esta época de verano, volvemos con otra entrada dedicada a los libros de Canción de Hielo y Fuego que tanto nos gustan. Esta vez, regresamos con otra edición de El Campeón del Torneo de Choque de Reyes, la segunda entrega de esta saga. A pesar del periodo estival y de la retransmisión de la serie, es el momento de ponerse al día con la tarea pendiente de estas vacaciones; pero no es mucha, que no cunda el pánico. Os recordamos que en la edición anterior elegíamos el mejor capítulo de Bran en Choque de Reyes, pero hoy es el momento de escoger el de su hermano bastardo: Jon Nieve.

La mayoría de los leales ya conocéis el funcionamiento de esta sección, pero para aquellos compañeros de armas que se hayan alistado recientemente recordamos que el objetivo de la misma es encontrar el capítulo mejor valorado de Canción de Hielo y Fuego por la comunidad. Sin más dilación, afrontemos el siguiente torneo. ¡Lanzas en ristre!

Bran VII, Choque de Reyes

Bran y Verano, por Richey Beckett

En este torneo de Choque de Reyes no deja de ser una constante la victoria aplastante de un solo contendiente sobre los demás. En este caso, Bran Stark no es la excepción a esta costumbre, como sí lo fue Tyrion. Otra vez el capítulo ganador se ha alzado victorioso por una mayoría abrumadora. Así, Bran VII se ha impuesto al resto de opciones con más de la mitad de los votos, sin dejar que destaque ningún otro contendiente. Como es habitual, en la primera parte de la entrada profundizaremos en el capítulo ganador y después comenzaremos el siguiente enfrentamiento de nuestro torneo particular.

En esta ocasión, el capítulo al que podríamos denominar “epílogo” de Choque de Reyes no deja indiferente a nadie. Menos aún desde que @Aerys II nos ofreciese aquel magnifico ensayo en el que analiza pormenorizadamente cada uno de los indicios que señalan a Bran como Azor Ahai. Idea que, por otro lado, cuenta con el respaldo de Elio y Linda de Westeros. Ambos coautores de El Mundo de Hielo y Fuego afirmaron recientemente en la conferencia “Un Mundo de Hielo y Fuego” (Madrid) que el mediano de los Stark es un firme candidato a encarnarlo, ya que además creen que podría ser una de las tres cabezas del dragón. En este sentido, incluso piensan que el capítulo ganador de Bran es muy enigmático en lo que a dragones se refiere.

Después de bastante tiempo sin saber nada de Bran, el capítulo comienza con el príncipe de Invernalia dentro de la piel de su lobo huargo Verano. A través él, Bran Stark ve cómo, además de los fuegos que consumen su hogar, el aire huele a la sangre que los carbonizados “hombres roca” han derramado dentro de la fortaleza ancestral de los Stark. Sangre, fuego y humo. Pero además de esos penetrantes olores, hay otros que lo ahuyentan de allí: hombres armados con antorchas y lanzas. Mientras en la oscuridad de la noche olfatea el humo de su alrededor, llega a atisbar en el cielo estrellado una figura alargada y roja que, hoy en día, muchos de nosotros nos preguntamos qué es.

El humo y las cenizas le nublaban los ojos, y vio en el cielo una enorme serpiente alada, cuyo rugido era un río de llamas. Enseñó los colmillos, pero la serpiente desapareció al instante. Detrás de los acantilados, altísimos incendios devoraban las estrellas.

Choque de Reyes, Bran VII

 

Existe diversidad de opiniones sobre esa forma alada que surca los cielos. Desde la existencia de un dragón escondido en las criptas de Invernalia hasta una simple metáfora para describir la extinción del Cometa Rojo, no hay consenso entre los lectores sobre su verdadero significado. No obstante, a pesar de este curioso detalle, durante toda la noche el verdadero protagonista es el fuego y los alaridos de los moribundos. Solo cuando amanece y no hay rastro de hombres vivos, Verano y Peludo salen del bosque para acercarse a los muros de Invernalia. Mientras despedazan a un caballo moribundo, Verano siente la llamada de la oscuridad… Su tercer ojo se apaga.

Después de tres días dentro de Verano, Meera despierta a Bran de su sueño de lobo y regresa a su cuerpo original en las criptas de Invernalia. Allí lo acompañan su hermano Rickon, el gigantón Hodor, la salvaje Osha y los hermanos Reed. Una vez en la penumbra de aquel lugar, Jojen le advierte que no puede permanecer tanto tiempo en el cuerpo de su lobo. No puede olvidar quién es él.

Recordaba demasiado bien quién era; Bran, el niño, Bran el roto, «Mejor Bran, el hombre bestia.» Era normal que prefiriera sus sueños de Verano, sus sueños de lobo. Allí, en la gélida y húmeda oscuridad de la tumba, su tercer ojo se había abierto finalmente. Podía llegar a Verano siempre que quería, y en una ocasión había llegado a tocar a Fantasma y a hablar con Jon. Aunque quizá sólo hubiera soñado aquello. No podía entender por qué Jojen siempre trataba de hacerlo regresar. Bran utilizó la fuerza de sus brazos para sentarse.

Choque de Reyes, Bran VII

 

Acurrucados en la tumba vacía que aguardaba a los restos de Lord Eddard Stark, bajo su esbelta imagen de granito, Bran decide que es el momento de salir de allí y averiguar qué ha sucedido realmente en Invernalia. Después de aclarar que el exterior es seguro, Bran y sus compañeros cargan con sus enseres y comienzan a recorrer las cavernosas criptas donde reposan las tumbas de sus antepasados, coronadas por sus adustas efigies de piedra. Aunque Bran detesta haberse escondido allí, no niega que la oscuridad le ha provisto de un halo de protección inesperado. Como luego averiguaría, la oscuridad es su aliada. Incluso los señores de piedra, los antiguos Reyes en el Norte, le han infundido coraje durante su estancia allí, aunque no los pudiera ver en la penumbra. En ese momento, sin embargo, siente miedo de lo que les aguarda afuera. Cuando llegan a la superficie, se topan con un primer obstáculo: la antigua y pesada puerta de las criptas les bloquea el paso.

Abre la puerta, Hodor —dijo Bran.

El enorme mozo de cuadras apoyó ambas manos de plano sobre la puerta y la empujó.

—¿Hodor? —gruñó. Dio un puñetazo en la madera, que ni siquiera se estremeció—. Hodor —añadió.

—Utiliza la espalda —le ordenó Bran—. Y las piernas.

Hodor se volvió, apoyó la espalda sobre la puerta y empujó. Otra vez. Y otra.

¡Hodor! —Puso un pie en un escalón más alto, para compensar el desnivel de la puerta, y trató de levantarla. Esta vez, la madera gimió y chirrió—. ¡Hodor! —exclamó. El otro pie ascendió un paso, Hodor separó las piernas, hizo fuerza y se enderezó. La cara se le puso muy roja y Bran pudo ver cómo se tensaban los tendones de su cuello, hinchándose mientras luchaba contra el peso que tenía encima—. Hodor, Hodor, Hodor, Hodor, Hodor… ¡Hodor!

Choque de Reyes, Bran VII

 

Una puerta que separa la vida de la muerte. Una puerta que separa un pasado de reyes antiguos del futuro ominoso que aguarda a la casa Stark. Una puerta que, en definitiva, marca el final del deceso de Bran y su renacimiento entre humo y sal. Nada más salir de allí, se encuentran con un paraje desolador. Muerte, sangre y humo pueblan Invernalia. Y si bien al abrir la puerta han hecho “suficiente ruido para despertar a un dragón”, no hay señales de vida por ningún lado. Aunque los muros de granito han resistido, los interiores han sido consumidos por el fuego. El corazón del norte ha sido destruido y todos sus habitantes pasados por la espada o pasto de las llamas. Pero mientras inspeccionan el cadáver de un soldado Bolton, Verano parte a la carrera hacia el Bosque de Dioses, que ha sobrevivido a las llamas gracias al terreno húmedo y a la madera verde.

La madera viva tiene poder —dijo Jojen Reed, como si estuviera enterado de lo que Bran pensaba—, un poder tan fuerte como el del fuego.

Choque de Reyes, Bran VII

 

Bran Stark, por Julie Kabbache

Al borde del estanque negro, bajo las hojas del árbol corazón, yace bocabajo el moribundo maestre Luwin. Ante las graves heridas que presenta, Bran no puede evitar derramar lágrimas: ya no pueden hacer nada por él. Luwin insiste a Osha en que los niños Stark están más seguros separados y, tras una emotiva despedida, el maestre pide un último favor a la salvaje. Cuando Osha regresa del Bosque de Dioses, decide que ella se llevará a Rickon mientras que Bran, Hodor y los Reed tomarán otro camino. Una vez aprovisionados con la poca comida que encuentran, ambos grupos se despiden. Mientras Osha toma la puerta que se dirige al Camino Real, Bran y sus acompañantes deciden ir al bosque para dirigirse al frío norte, donde el Cuervo de Tres Ojos aguarda su llegada.

En el límite del Bosque de los Lobos, Bran se volvió en su cesta para echar una última mirada al castillo que había sido su vida entera. Todavía subían oleadas de humo al cielo gris, pero no más que las que hubieran brotado de las chimeneas de Invernalia en una fría tarde de verano. Algunas de las troneras de los arqueros estaban manchadas de hollín, y aquí y allá se veía una grieta en la muralla o había desaparecido un merlón, pero a esa distancia parecían pequeñeces. Detrás, los techos de las torres y torreones estaban en su lugar, como a lo largo de cientos de años, y era difícil decir que el castillo había sido saqueado e incendiado totalmente. «La piedra es fuerte —se dijo Bran—, las raíces de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos.» Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. «Como yo —pensó—; yo tampoco estoy muerto.»

Choque de Reyes, Bran VII

 

Jon, Choque de Reyes

Y ahora, proseguimos el Torneo pasando del Stark verdevidente por excelencia al Stark Nieve que, aunque no tenga tan desarrolladas esas capacidades, empieza a tener  sueños de lobo. Con Jon cruzamos el ecuador de los puntos de vista de Choque de Reyes. Como siempre, os dejamos más abajo resúmenes que podéis ampliar con la Wiki de Hielo y Fuego.

Puño de los Primeros Hombres, por Mark Englert

Dejamos a Jon en Juego de Tronos encontrando por fin su lugar en el mundo. Tomó la dura decisión de permanecer en la Guardia de la Noche a pesar del grave atolladero por el que pasaba su familia. Pero ya sabemos lo que le gusta a Martin jugar con el destino de sus personajes. Jon termina Choque de Reyes de nuevo desubicado, “desertando” y uniéndose al “enemigo”: los Salvajes. Ya en la anterior edición del Campeón dedicada a Jon, comentamos el choque con la realidad que sufre el bastardo al encontrarse con una institución tan en decadencia. Esa dosis de realidad, como descubriremos en este libro, no fue suficiente para que desaparecieran su nobleza u honestidad. Las ideas blancas o negras que se tienen a su edad comienzan a desvanecerse en una extensísima gama de grises.

La relativa seguridad que siente el personaje tras la protección del Muro se acaba pronto con la expedición que se prepara para buscar a los hermanos desaparecidos. El objetivo de dicha expedición es resolver misterios pero, lejos de resolverlos, paradójicamente se topan con más problemas. La estancia en el Torreón de Craster produce un gran impacto en Jon. Allí descubre que la línea entre el bien y el mal, que para él era tan clara, se difumina completamente. El pacto tácito con el salvaje le parece inmoral, aunque su mentor le indique cuáles son los deberes de la Guardia y cuáles no. Pese a todo, Craster parece proporcionar información relevante sobre la posición de los salvajes. Y también deja en el aire la aparente inmunidad que le protege del ataque de los espectros.

La aparición de personajes como Qhorin Mediamano dejarán patente la gran diferencia entre el compromiso y sacrificio de los antiguos miembros de la Guardia de la Noche en comparación con las dudas y la poca formalidad de los miembros más nuevos. Qhorin relata el propósito de Mance Rayder de encontrar un arma mágica que derribará el Muro. Deciden preparar una partida de exploración que incluirá a Jon y su lobo huargo para indagar más sobre dichas intenciones. Esa marcha se convertirá en una peligrosa y triste aventura. Al toparse con un puesto de vigilancia enemigo, Nieve vuelve a mostrar su nobleza no matando a una salvaje y liberándola después. Más tarde descubrimos que Jon tiene la capacidad de los cambiapieles y predice la amenaza que se cierne sobre ellos. Liberar a Ygritte provocó que los descubrieran y, poco a poco, la pequeña expedición fue menguando en número, llegando al climax final del sacrificio de Mediamano.

Deberíamos mencionar también las semejanzas que más adelante se pondrán de manifiesto entre Jon y El-rey-más-allá-del-Muro. Pero, sobre todo, cómo George R. R. Martin siempre deja pistas del futuro de sus personajes en cualquier recoveco. En este caso, cuando Mediamano le cuenta que Mance desertó porque, entre otras cosas, no entendía que el Pueblo Libre fuera el enemigo. A Rayder le gustaba estar con salvajes y ya sabemos que, cuando Jon conviva con ellos, comenzará a verlos de otra manera. Finalmente, el bastardo hará mucho por la supervivencia de estos habitantes de Poniente que también están amenazados por el mismo enemigo.

  • Jon I: Sam está maravillado ante la infinidad de libros de la biblioteca del Castillo Negro y la diversidad de temas que tratan. Ha pasado la noche allí tras la orden del Lord Comandante de buscar unos mapas para la expedición que preparan. Sam está aterrado por acompañarlos en la expedición para encargarse de los cuervos debido a la avanzada edad del maestre. Jon intenta animarlo hablando de que el grupo se hará más numeroso cuando se reúnan con los hombres de Mediamano. Jon habla con Noye sobre la idoneidad de Robb para ser rey; el herrero también creyó que Robert sería bueno. Cuando entregan los mapas, interrumpen una discusión del Lord Comandante y Smallwood, quien no quiere que Mormont vaya de expedición. Por supuesto, Mormont irá y le cuenta a Jon los orígenes Targaryen del maestre Aemon.

  • Jon II: La expedición organizada para buscar a Benjen Stark y Ser Waymar Royce llega hasta Árbol Blanco. Esta aldea resulta ser la cuarta por la que pasan y está igual de deshabitada y abandonada que las anteriores. Tras registrarla, les llama la atención ver un cadáver calcinado. Jon recuerda a los espectros que se levantaron en el Castillo. El Lord Comandante pide a Jon que Sam envíe un cuervo y la comitiva espera rodeada de un silencio antinatural. Una vez la misiva es enviada, la marcha continúa.

  • Jon III: Prosigue la marcha de la partida de exploración hasta llegar al Torreón de Craster, donde acampan bajo su techo. Sobre Craster existen muchos rumores y ninguno bueno, pero se le considera amigo de la Guardia. Mormont pregunta al anfitrión por los exploradores desaparecidos y por qué las aldeas salvajes estaban despobladas. Poca ayuda ofrece sobre la primera; sobre la huida salvaje responsabiliza a Mance Ryder e indica su posible ubicación. Tras contarle la historia de los espectros que se levantaron en el Castillo Negro, Mormont le ofrece protección tras el Muro. El Salvaje la rechaza argumentando que sabe cómo tratar con los dioses y manifestando que tiene algún tipo de salvaguarda. Más tarde hay un incidente con una hija de Craster que está muy asustada por culpa de Fantasma. Sam le promete rescatarla de allí cuando regresen tras contarle ella cómo es su vida en el Torreón.

  • Jon IV: Llegan a la antigua fortificación llamada el Puño de los Primeros Hombres, donde han de esperar a Mediamano. Deciden subir para aguardar allí desde un lugar estratégicamente seguro ante un ataque, pero Fantasma se niega; parece inquieto. Después de establecer el campamento, Jon baja a buscar al huargo y observa que la fortificación no es tan inexpugnable. Vuelve sin Fantasma a la tienda de Mormont, donde se está decidiendo el plan de acción. Una vez a solas, Jon le pregunta al Lord comandante si ha decidido dejar de buscar a Benjen. Pero éste le dice que el rastro dejado por la expedición no pasará desapercibido a un hombre como Benjen. De repente, tras los aullidos estremecedores de unos lobos, Fantasma aparece pretendiendo que Jon le siga. Le sigue por un escabroso camino y el lobo escarba la tierra encontrando un fardo con armas de vidriagón.

  • Jon V: Suena el cuerno solo una vez, señal de que finalmente Mediamano y sus hombres llegan desde la Torre Sombría. El retraso de éstos en aparecer ha dado lugar a diversas conjeturas, no buenas precisamente, entre los hombres de Mormont. Por orden del Comandante, Jon sale al encuentro de Qhorin, al que reconoce con facilidad, y le guía hasta Mormont. Mientras Jon les sirve la cena, oye que el retraso se debió a un enfrentamiento con un grupo de salvajes. Pero no solo eso: Mediamano también relata que las intenciones de Mance son derribar el Muro con un objeto mágico. Decidido a averiguar las intenciones de Rayder, ordena enviar unos exploradores seleccionados por Qhorin y el primer elegido es Jon. Tras ser preguntado por el Lord Comandante, Jon decide participar en la expedición.

  • Jon VI: El pequeño grupo de exploradores se mueve sigiloso a través del Paso Aullante y divisa fuego en la ladera. Qhorin manda a Jon y a Serpiente de Piedra matar a esos salvajes antes de que puedan alertar al resto. Gracias a la pericia de Serpiente escalando, consiguen atacarles por sorpresa. Ambos cuervos acaban con dos de ellos, pero el tercero resulta ser una mujer que Jon no mata: Ygritte. A pesar de que su compañero le insiste en que la mate, él prefiere interrogarla. Aunque parece que es ella la que saca más información y no al contrario. Ygritte pide que quemen a los salvajes muertos, pero los lanzan al vacío después de desnudarlos. Una vez se reúnen con Mediamano y éste también habla con la prisionera, deciden que Jon debe matarla. Los dos se alejan para que Jon cumpla el encargo, pero finalmente le dice que huya.

  • Jon VII: Mientras prosiguen su camino, Jon pregunta a Qhorin sobre Mance Rayder y su deserción. Tras oír el relato, el bastardo confiesa que no acabó con Ygritte, algo que Mediamano sospechaba. Jon sueña que es un lobo y, aunque eran seis hermanos, ahora son solo cinco y la manada está dispersa. Le parece escuchar la voz de Bran procedente de un árbol, pero el olor a muerte no le gusta. El sueño prosigue asomándose a un acantilado y observa cómo abajo se encuentra un gran ejército de salvajes. De pronto, un águila le ataca y Jon se despierta gritando el nombre de Fantasma. Cuenta su pesadilla y le dicen que es un sueño de lobo. Poco después encuentran al huargo herido. Qhorin ordena a Escudero Dalbrige que se quede con un arco para cortar el paso a los que les persiguen. Todos saben que eso implicará su muerte.

  • Jon VIII: El grupo de cinco exploradores se ve reducido a tan solo Jon y a Mediamano.  Algunos seguramente habrían muerto o, con suerte, se dirigían hacia Mormont a contarle lo que Jon había visto en sueños. El águila que atacó a Fantasma y que con toda probabilidad manejaba un cambiapieles no les perdía la pista. Qhorin le dice a Jon que si los salvajes les alcanzan, que se rinda y se una a ellos como espía. Jon no quiere hacerlo por no ser un desertor, pero accede si Qhorin le explica a Mormont el motivo. Al salir de una cueva por la que caminaban, se encuentran con una emboscada de salvajes. Ygritte va con ellos. Qhorin se pone a pelear con Jon, poniendo en marcha el plan para que éste se una a los salvajes. Jon mata con ayuda de Fantasma a Mediamano y se gana la aceptación del grupo de salvajes.

¿Qué opináis del capítulo ganador de Bran? ¿Creéis que es Azor Ahai? ¿Regresará a Invernalia en algún momento, aunque sea para reposar en las criptas? ¿Es una de las cabezas del dragón? Y que no se nos olvide… ¿Tienes ya claro cuál es tu capítulo favorito de Jon Nieve en Choque de Reyes?

La encuesta permanecerá abierta una semana para que depositéis vuestros votos como viene siendo habitual. También queremos recordaros que con motivo de la emisión de la serie, que además coincide con el período vacacional de la Compañía, no podremos respetar la publicación quincenal y la siguiente edición del Campeón se retrasará alguna semana más.

 

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