Presentación de Arya Stark. ¡Vota por tu capítulo favorito en su arco de Festín de Cuervos!

Una semana más, desde El Campeón del Torneo os invitamos a volver a los libros de Canción de Hielo y Fuego y, en concreto, a seguir con la relectura de Festín de Cuervos. Como bien sabéis, @Briana Storm nos regaló esta bonita sección, con la que tratamos de hacer que la espera por Vientos de Invierno sea algo menos pesada. Si algún niño del verano se ha aventurado a iniciarse en la saga recientemente, le recordamos que aquí sometemos a votación los capítulos de cada uno de los libros, eligiendo el más votado de cada personaje y sometiéndolo a una encarnizada lucha en la que solo puede haber un ganador.

«No hay Nadie», se oye en las gradas. «Hoy es día de torneo, pero no ha venido Nadie». Efectivamente, Nadie no ha venido. Pero sí una niña, forastera siempre, demasiado joven para afrontar el futuro que le espera. No se la ve nerviosa, aunque algunos dicen que se está mordiendo el labio. Un pequeño gesto para algunos, toda una declaración de intenciones para otros. Hoy, con todos nosotros, Arya Stark.

Arya Stark en Festín de Cuervos

Y es que ese labio mordido es la conexión más evidente de Arya con su pasado. Ni siquiera en la Casa de Blanco y Negro, hacia donde Arya se dirige para convertirse en un Hombre sin Rostro, podrá dejar atrás su verdadera identidad. Tirando de ironía, como de costumbre, Martin construye para Arya un nuevo dilema: olvidarse de quién es, olvidarse de un pasado, una tierra y una familia de los que en muchas ocasiones no ha conseguido formar parte. ¿Acaso no había sido aquella niña quien quería ser un niño? ¿Acaso no había sido aquella niña la que había rechazado las labores de costura? Martin no da puntada sin hilo, y lo que en principio parecía una aventura confeccionada a su medida se torna contra ella, e incluso en Braavos encontrará vínculos con Poniente, y, sobre todo, con su hermano Jon Nieve. No hay nada como la sed de venganza para convertir en imposible el olvidar una afrenta.

No obstante, antes de proceder a elegir cuál es el mejor capítulo de Arya en Festín de Cuervos, tenemos que apuntar un par de cosas. No podemos perder la ocasión porque este arco, por llamarlo de algún modo, es uno de los que mejor evidencian todos los problemas que arrastra la saga desde la supresión del salto temporal. Es difícil no caer rendido ante el halo misterioso que Martin teje alrededor de los Hombres sin Rostro en una primera lectura; pero es sencillo, con perspectiva, ver el jardín en el que Martin se ha metido con sus decisiones. Tomemos algo de distancia y recordemos algunas de las palabras del escritor:

Lo más sencillo habría sido coger todo lo que tenía, cortar más o menos por la mitad y terminar con un «Continuará». Pero, cuanto más lo pensaba, más convencido estaba de que los lectores preferirían que relatara en un libro toda la historia de la mitad de los personajes a que relatara la mitad de la historia de todos los personajes. Así que eso fue lo que decidí.

festín de cuervos, mientras, en el muro…

 

Esta es posiblemente la mayor mentira que Martin se ha dicho a sí mismo. Porque por mucho que alabemos su escritura, sería caer en su juego el creer que en Festín de Cuervos está toda la historia de la mitad de los personajes. Y el caso de Arya es posiblemente el más flagrante: Martin convierte lo que realmente es el punto de inflexión crucial del arco de Arya en Braavos, el asesinato de Dareon, en el momento climático de su recorrido en la novela.

En Festín de Cuervos, Martin nos cuenta cómo Arya empieza su entrenamiento en la Casa de Blanco y Negro. Y, al mismo tiempo, nos revela también que va a fracasar. Aunque Arya esconde su espada, es incapaz de no ajusticiar a Dareon cuando se lo encuentra. Enterrar a Aguja, todo un símbolo del pequeño intento de dejar atrás su pasado, no es algo temáticamente relacionado con el inicio de su entrenamiento, sino con la imposibilidad de olvidarse de quién es durante toda su formación como un Hombre sin Rostro.

Aunque ella no lo sepa todavía, en el fondo de su ser ya sabe cómo va a afrontar su estancia en la Casa de Blanco y Negro: se aprovechará de ellos, se hará pasar por uno de ellos, pero nunca será una de ellos. Así pues, dado el momento de la lectura en el que estamos y dado también que es Martin quien nos desvela ya al inicio del entrenamiento su desenlace, quien nos muestra de entrada que el paso de Arya por Braavos es solo una etapa y que su pasado y las ganas de venganza pesan más en ella que el intento de encontrar su lugar en el mundo (que es lo que diferencia este hecho de la espantada de Jon en el primer libro de la saga), utilizar este acto como clímax deja en evidencia que aquí no está toda la historia del personaje.

Pero este no es el único problema. La gestión del tiempo tampoco es adecuada. Arya, uno de los personajes que más recorrido necesita para crecer, aunque sea artificialmente (es decir, dando la sensación, a través de un mayor número de capítulos, de que ha pasado más tiempo del que realmente ha pasado), recibe sin embargo solo tres capítulos. Como sucederá con Bran en Danza de Dragones, en parte es lógico, debido a la naturaleza extremadamente mágica de esta parte de la trama: sus entresijos deben quedar siempre velados, algo complicado si alguien está aprendiendo a hacerla. Martin, para subsanar esto, se ve en la obligación de mantener ese halo generando nuevos misterios, en esta ocasión en torno al origen de los Hombres sin Rostro. No es casual que esta revelación suceda al momento en el que Arya trata de comerse un gusano fantasmal que adorna el embrujo que el Hombre Bondadoso ha hecho sobre su cara.

En este sentido, es imposible no sentir que Festín de Cuervos fue una oportunidad perdida de cara a direccionar adecuadamente el final de la saga. En él, lo que debería ser parte se convierte en todo, y un mero partido acaba siendo finalmente una liga. Eso no es óbice, sin embargo, para poder disfrutar de los capítulos de Arya. Vamos con ellos:

  • arya i: Arya llega a Braavos en una galera, y gracias a la moneda que le entregó al capitán de la Hija del Titán consigue que la lleven hasta la Casa de Blanco y Negro. Una vez allí, Arya ve muchas estatuas de dioses que le son desconocidos, y pregunta por Jaqen H’ghar. El Hombre Bondadoso la interroga y tras reconocer que es Arya Stark, le muestra un rostro cadavérico. La niña demuestra que no teme a la muerte.
  • arya i: como no entiende el idioma, Arya se dedica a diversas tareas en la Casa de Blanco y Negro. Tras muchas charlas con el Hombre Bondadoso, Arya decide dejar todo atrás y, aunque se deshace de la mayor parte de sus pertenencias, decide esconder su espada en las cercanías del templo. Dispuesta a ser Nadie, Arya escucha la historia de los orígenes de los Hombres sin Rostro, que es a su vez la historia del descubrimiento del Dios de Muchos Rostros. Convertida en novicia, la Niña Abandonada comienza a enseñarle el idioma. Como colofón a su preparación, el Hombre Bondadoso decide que debe emprender su primera misión: convertirse en Gata de los Canales y ayudar a Brosco en su trabajo.
  • Gata de los Canales: Arya trabaja duro con Brosco, y la inmersión la ayuda para dominar el braavosi. Acude todos los días al templo para contarle al Hombre Bondadoso tres cosas nuevas que haya aprendido, y este le sigue enseñando la fe del Dios de Muchos Rostros. Algunos días más tarde, Gata se topa con un hombre de la Guardia de la Noche. Tras una provechosa lección con la Niña Abandonada, Arya le cuenta al Hombre Bondadoso tres cosas nuevas. Entre ellas, que Arya de la Casa Stark degolló a Dareon. El Hombre sin Rostro le da una pócima y la manda a dormir. La niña está ciega al despertar.

¿Cuál es tu capítulo favorito de Arya Stark en Festín de Cuervos?

  • Gata de los Canales (80%, 36 Votos)
  • Arya II (13%, 6 Votos)
  • Arya I (7%, 3 Votos)

Votantes totales: 45

Cargando ... Cargando ...

Y, ahora, vuestro turno: ¿qué destacaríais vosotros del arco de Arya Stark Festín de Cuervos? ¿Conseguirá llegar a ser un Hombre sin Rostro? Y, sobre todo, ¿cuál es tu capítulo favorito de Arya en Festín de Cuervos?