Curiosidades en los capítulos de House of the Dragon: título, maldición de Harrenhal, señores de Harrenhal, figura de dragón, blasones, Alys Ríos, Willem Blackwood, sangre de dragón, huevos de Daenerys.

Tras valorar el último capítulo y debatir su análisis pormenorizado, una semana más volvemos a escudriñar el episodio de House of the Dragon en busca de los EasterWesteros Eggs que pueden pasar desapercibidos a simple vista. En este espacio, propuesto por el Leal @zagel, pretendemos compartir esos detalles que te hacen levantar la ceja y comprobar cuán minucioso es el equipo de House of the Dragon.

Dicho esto, nuestra pajarera siempre está abierta para recibir vuestros cuervos con aportaciones, por lo que si habéis estado avispados y os habéis percatado de alguna curiosidad en éste o en episodios venideros, estaremos encantados de recogerlos para incorporarlo en esta sección.

Westeros Eggs XIV

El Dragón Rojo y el Dorado

En esta edición comenzamos por el principio, el título. Y es que el título final de este episodio no sólo hace referencia a los blasones de los dos bandos que se enfrentan en esta guerra: el dragón tricéfalo rojo de Rhaenyra y el dragón tricéfalo dorado de Aegon. Este título también hace referencia a los dragones que se han visto involucrados en la batalla de Reposo del Grajo: Meleys, la dragona de Rhaenys conocida como la Reina Roja, y Fuegosolar, el dragón de Aegon conocido como el Dragón Dorado. Pero las referencias no terminan aquí, El Dragón Rojo y el Dorado también es el título del capítulo de Fuego y Sangre donde se narran los hechos que hemos visto en este episodio.

La maldición de Harrenhal: Parte 2

No avanzamos mucho más, ya que el capítulo comienza con una nueva visión de Daemon, que sigue en Harrenhal. La escena bien podría estar en la categoría “Esto ya lo he visto” de nuestros Westeros Eggs, pues es una recreación de la escena del primer capítulo de la primera temporada en la que Rhaenyra entra en el Salón del Trono y se encuentra a Daemon sentado en él, sólo que con los papeles invertidos.

Las primeras líneas de Rhaenyra en alto valyrio no están subtituladas, sin embargo, el creador de esta lengua, David J. Peterson, suele compartir sus traducciones y sabemos qué es lo que dice:

Se dice que los Targaryen están más cerca de los dioses que de los hombres…
A mis ojos, eras un dios. Daemon Targaryen. El Príncipe de la Ciudad. Lord Lecho de Pulgas.
Yo era inocente. Te aprovechaste de mí y me abandonaste. Mancillaste mi nombre en la corte. Le diste poder a mis rivales. Intentaste arruinarme.
Me pusiste en ese trono. Y me amas y me odias por ello.
Tú me creaste, Daemon. Pero ahora estás empeñado en destruirme.
Y todo porque tu hermano me quería más a mí que a ti.

Esto es lo que siempre has querido, ¿no es así?

 

Tras cortarle la cabeza a Rhaenyra, Daemon despierta en su cama con la mano ensangrentada, pero sólo es una alucinación, una extensión de su sueño o la culpa golpeándole de nuevo, ya que la sangre desaparece ante sus ojos. Más tarde sabremos que su cama está hecha de arciano y, como indicaba @EvaJoel Mormont en los comentarios, gracias a Jaime Lannister, y a su capítulo VI de Tormenta de Espadas, ya sabemos cómo te la pueden jugar estos árboles cuando te echas una cabezadita sobre ellos, aunque estén muertos.

¿Tendré ya presbicia?

Los Señores de Harrenhal

Yo tenía una cabra que se llamaba Asunción

No hay manera de salir de Harrenhal y no es precisamente por culpa de sus pasillos laberínticos. Seguimos en el castillo porque nos hemos topado con una cabra negra dentro de Harrenhal. ¿Qué hace una cabra dentro de Hanrrenhal? Quizá no signifique nada, pero no puedo evitar recordar a otra Cabra que muchoz añoz dezpuez ze convertirá en Zeñor de Harrenhal. Sí, hablo de Vargo Hoat, líder de la Compañía Audaz, apodado La Cabra y cuyo emblema era la Cabra Negra de Qohor. Puede que sólo sea un guiño o que no signifique nada; o que signifique mucho y sólo Daemon haya visto esa cabra, cual visión del futuro, porque sigue bajo la influencia de la maldición de Harrenhal.

Tu zobrino ez el del zafiro, ¿verdad?

Soltad a los perros porque me he escapado

Espera un momento, ¿eso eran tres perros? Parece ser que la estancia de Daemon en Harrenhal está siendo muy fructífera en lo que a Westeros Eggs se refiere. Tras la charla con Oscar Tully —se han saltado a Elmo y a Kermit (Gustavo) porque igual ya iba a ser mucha risa—, enfocan a tres perros que estaban descansando plácidamente en el salón. Este plano podría pasar desapercibido si no fuera porque, poco antes, hemos visto el emblema de Vargo Hoat; ahora es el turno de la Casa Clegane. Y es que Gregor Clegane, la Montaña, también tomó el castillo de Harrenhal, recuperándolo de las manos de Hoat, que había cambiado de bando. Parece que sutilmente nos están mostrando a aquellos que acabarán ocupando este castillo.

Los dos perros que parecen muertos, en realidad no lo están.

Nana, nana, nana, nana, nana, nana, nana, nana, ¡Batman!

Pero entonces.. ¡Rebobina, rebobina! Hay que volver al episodio anterior. ¡Ahí está, es la batseñal! Bueno, son un puñado de murciélagos, pero sí, es una señal. El caso es que, con estos nuevos ojos, no podemos tomar como algo casual que se nos mostrara cómo una bandada de murciélagos salía despavorida cuando Daemon entraba al castillo. El murciélago es el emblema tanto la Casa Lothston como la Casa Whent, las dos últimas Casas que gobernaron Harrenhal antes de los acontecimientos de Juego de Tronos, y las siguientes tras su actual ocupante, la Casa Strong. ¿Alguna apuesta sobre qué será lo próximo?

Bien, la entrada a la Batcueva no debe andar lejos.

Esto ya se ha roto antes

Después de descubrir su malentendido, Alicent parece refugiarse en las cosas de Viserys. Busca sus libros, quizá tratando de desentrañar los misterios que hay detrás de la Canción de Hielo y Fuego —no estás sola, Alicent—, y recupera una de las figuritas de la preciada maqueta de Valyria del rey Viserys, un dragón. Lo sostiene en sus manos mientras lo observa, pero se le cae y termina destrozado en el suelo.

¿Un augurio?

Si nos fijamos bien se puede ver que esta figurita tiene una fisura en su ala izquierda. En la anterior temporada, durante el segundo capítulo, el rey Viserys sostenía esta misma figura mientras hablaba con la joven Alicent sobre que nunca volveríamos a ver la gloria de Valyria. Justo en ese momento, el dragón se le escapa de las manos y cae al suelo, rompiéndose el ala izquierda. Parece que este es el sino del pequeño dragón, despedazarse, igual que el de sus equivalentes de carne y hueso.

Las Casas menores

Da gusto ver cómo están tratando los detalles en House of the Dragon, y es que no sólo de las Casas principales vive Poniente. En este episodio hemos podido ver varios emblemas de los vasallos de las Tierras de la Corona. Durante la toma de Valle Oscuro nos muestran el emblema de su Casa, los Darklyn, pero también nos encontramos con los emblemas de las Casas Stokeworth y Rosby entre el bando de Los Verdes, señal de que el ejército de Cole ya ha pasado por sus asentamientos. Más adelante, durante la batalla en Reposo del Grajo, también podremos ver el emblema de la Casa Staunton.

Casas de las Tierras de la Corona.

La maldición de Harrenhal: Parte 3

Y… volvemos a Harrenhal. Sí, ya sé que he hecho trampa, pero es que si no el apartado anterior iba a quedar muy largo. En la siguiente visión Daemon se persigue a sí mismo o a una versión de él con un sólo ojo, que lleva el parche de Aemond y que hasta su manera de caminar y de moverse recuerdan a las de su sobrino. Daemon se ve reflejado en Aemond y, al igual que con Rhaenyra, sabe que de alguna forma también tiene parte de culpa de la persona en la que se ha convertido. Ese parece el sentimiento común en todas las visiones de Daemon, la culpa, los remordimientos.

Tras un encuentro con Alys Ríos, del que hablaremos después, llega la tercera visión de Daemon en forma de Laena, su segunda esposa, que murió intentando traer al mundo a su tercer hijo. Todos sus errores están volviendo a él y lo están atormentando. Harrenhal está llevando a Daemon a la locura, como vaticinaba Larys en el Consejo Verde.

Si en las anteriores ocasiones podíamos conjeturar sobre la implicación de Alys en las visiones de Daemon, en este caso parece que lo dejan bastante claro. La visión de Laena tiene lugar cuando el príncipe su majestad recupera la consciencia sin saber muy bien dónde está, pero sosteniendo el mismo vaso que le ofreció Alys en la escena anterior. Al igual que con la sangre de la mano tras su sueño, en el siguiente plano el vaso desaparece y se convierte en una copa ornamentada.

O es cosa de Alys o nos estamos viniendo arriba con un gazapo.

Cocinera, cocinera

La presentación formal entre Alys Ríos y Daemon se produce en este episodio, después de que, curiosamente, una visión guiara a Daemon hasta ella. Tras una conversación un tanto perturbadora, donde Alys le cuenta que Harrenhal se construyó sobre un cementerio indio de arcianos, ella le da un bebedizo para que descanse. Lo que sucediera desde ese momento hasta la reunión con Willem Blackwood sólo los Dioses Antiguos lo saben, pero lo que está claro es que no le dio una tila precisamente. En la elaboración de lo que llamaremos el mejunje de Alys utiliza una sustancia densa, rojiza, que parece sangre a la luz de la antorcha y que no duda en chupar de sus dedos, ¿podría ser pasta de arciano?

Delicioso, una pizca de Jojen y listo.

—Los árboles le enseñarán —dijo Hoja. Hizo un gesto, y otro de los cantores, el de cabello blanco al que Meera llamaba Pelo de Nieve, se acercó a ellos. Llevaba en las manos un cuenco de arciano, tallado con doce caras como las de los árboles corazón. Dentro tenía una pasta blancuzca y espesa, llena de vetas oscuras y rojas.
—Tienes que comerte esto —dijo Hoja, tendiéndole una cuchara de madera.
—¿Qué es? —preguntó Bran mientras miraba el cuenco con desconfianza.
—Una pasta de semillas de arciano.
Tenía un aspecto que le daba arcadas. Suponía que las vetas rojas eran solo savia de arciano, pero a la luz de la antorcha recordaban demasiado la sangre. Hundió la cuchara y dudó.
—¿Esto me convertirá en verdevidente?
—Es tu sangre la que te hace verdevidente —dijo lord Brynden—. Esto te ayudará a despertar tus dones y te casará con los árboles.

danza de dragones, bran iii

 

Y así es como Daemon se casó por cuarta vez. A pesar del recelo que mostró al llegar a Harrenhal, declinando la invitación a cenar para prevenir un posible envenenamiento, no duda en beber un remedio para dormir que le ofrece alguien a quien acaba de conocer y a la que él mismo llama bruja unos segundos antes. Pero lo curioso de toda esta trama entre Daemon y Alys es la contradicción que encontramos con Fuego y Sangre. Según el archimaestre Gyldayn:

Fueran cuales fuesen sus poderes, parece ser que Daemon Targaryen era inmune a ellos, pues prácticamente no existen crónicas sobre esta supuesta hechicera durante el tiempo que el príncipe ocupó Harrenhal.

fuego y sangre, la muerte de los dragones: hijo por hijo

 

Quedará en duda si es una licencia de la serie o una negación de la influencia que Alys ejerció sobre Daemon en los libros.

Willem Blackwood

¿Te queda algo del brebaje?

En este episodio volvemos a rescatar personajes de la anterior temporada. Resulta que el muchachito que se presentó como pretendiente de la joven Rhaenyra en el cuarto episodio de la anterior temporada, y del que hablamos en Westeros Eggs IV, era el hermano de Lord Samwell Blackwood, quien cayó en la batalla de Molino Quemado. Según explica el propio Willem, ahora gobierna como regente hasta que su sobrino Benjicot sea mayor de edad.

Si nos atenemos a Fuego y Sangre, Willem es un personaje inventado para la serie. Samwell sólo tenía una hermana, Aly la Negra, y tras su muerte lo sucedió su hijo Benjicot a la tierna edad de once años. La inclusión de un regente al mando de la Casa Blackwood podría suponer que finalmente no veremos en acción a Ben el Sangriento.

Sangre de Dragón

Durante la batalla en Reposo del Grajo suceden muchas cosas, pero hay un pequeño huevo que nos lleva hasta Meereen. Cuando la Reina Roja hinca sus garras en Fuegosol, éste desciende y su sangre cae sobre los soldados que libran su propia batalla en tierra. Es entonces cuando vemos que los pobres desgraciados a los que les ha caído esta lluvia se agitan, como si se quemaran y, en efecto, así es.

Paso, que voy ardiendo.

No es de extrañar que las entrañas de un dragón estén hirviendo, pero no hace falta suponer nada. Sólo tenemos que viajar hasta Meereen, a la reapertura de las arenas de combate, para encontrar esta referencia. Cuando Drogon aparece en el reñidero de Daznak y comienza a sembrar el caos, uno de los lanceros hiere a Drogon y su herida comienza a humear.

El espontón seguía clavado en la espalda de Drogon, y se mecía con cada batir de alas. De la herida salía humo.
[…]
Manaba sangre negra de allí donde le habían clavado el espontón, y humeaba al caer a la arena abrasadora.
«Es fuego hecho carne —pensó Dany—. Igual que yo».
Daenerys Targaryen saltó al lomo del dragón, cogió el espontón y se lo arrancó. La punta estaba medio fundida; el hierro, incandescente, al rojo vivo.

danza de dragones, daenerys ix

 

Donde dije digo, digo Diego

Terminamos esta edición con una fe de errores. En la anterior edición de Westeros Eggs os contábamos que la directora del episodio, Geeta Vasant Patel, había afirmado que tres de los huevos que Rhaena se lleva consigo son los tres huevos que eclosionará Daenerys en Juego de Tronos. Sin embargo, Ryan Condal ha salido a decir lo contrario. En una entrevista a Entertainment Weekly, el showrunner aclara que los huevos que vimos en el tercer episodio no son los huevos de Daenerys y añade:

Creo que lo divertido de la historia tal como fue escrita es que hay espacio para la interpretación. Me gusta pensar en ello como un futuro posible.

Por lo tanto, las cartas vuelven a estar sobre la mesa también en la serie.

Y ahora es vuestro turno, Leales. ¿Qué os han parecido estos Westeros Eggs? ¿Os habíais percatado de todos los detalles? ¿Cuál es vuestro favorito? ¿Habéis encontrado algún Westeros Egg más?