¿Define el nombre a una persona? A fin de cuentas, no es más que una palabra para diferenciarnos entre nosotros. Lo que es más, es un término que nosotros mismos no elegimos (por normal general). Sin embargo, conforme vamos creciendo, ese nombre empieza a asociarse con todo el resto de cualidades que forman a una persona. El nombre, poco a poco, no define solamente al individuo físico, sino también sus actos, anhelos, decisiones, pensamientos, necesidades, deseos y sentimientos. Y no importa qué títulos adoptes posteriormente, pues estos serán simples caretas para ocultar los aspectos de ti mismo que no quieres exponer.

¿Qué hay de estos sobrenombres, pues? Cuando es la propia persona la que elige un título o apodo, está definiendo cómo quiere ser percibido. Cuando es un tercero quien lo asigna, sin embargo, representa qué visión tienen los demás de nosotros. Pero por muchos títulos o motes que pueda adoptar una persona, el nombre de nacimiento es lo que, en un nivel básico, define su verdadero ser.

Cuando empezamos a leer Canción de Hielo y Fuego, nos encontramos con que los capítulos están contados por un punto de vista en concreto, introducido con el nombre de pila del personaje en cuestión. Este sistema se mantiene durante los tres primeros libros de la saga, pero en Festín de Cuervos la cosa cambia. En este libro volvemos a encontrar a nuestros protagonistas habituales con sus nombres; pero sin embargo, los representantes de las nuevas tramas (las Islas del Hierro y Dorne) aparecen introducidos no de esta forma, sino por títulos definitorios. Lo que es más, algunos de nuestros antiguos puntos de vista empiezan a ver también sus capítulos introducidos por apodos en lugar de sus nombres, como anteriormente.

Sabiendo el mimo que dedica George RR Martin a cada aspecto de su saga, podemos presuponer que este detalle no es casual. Pero, ¿qué provoca que un personaje tenga su punto de vista titulado con su nombre o con un título o apodo? ¿Por qué algunos personajes cambian de un sistema a otro? ¿Qué está tratando de decirnos Martin sobre estos personajes?

El usuario de Tower of the Hand Ser Derek reflexiona sobre estas cuestiones en este ensayo, tratando no solo de identificar los puntos comunes en los personajes que varían el título de sus capítulos, sino también especulando si veremos a otros pasar por este cambio en los dos últimos libros de la saga.


¿Qué hay en un nombre?

Identidad personal en Canción de Hielo y Fuego

— SerDerek —


George R.R. Martin presenta el complicado mundo de la identidad tempranamente en Canción de Hielo y Fuego. A lo largo de los cinco primeros libros, varios personajes se esconden detrás de identidades falsas mientras que otros cubren sus nombres con tantos títulos como viablemente puedan clamar. Algunos personajes tienen identidades forzadas en ellos, como el “Matarreyes”; mientras que otros buscan desesperadamente trascender los estigmas asociados con nombres como “Nieve”. Los personajes intentan estar a la altura del nombre de sus Casas ancestrales, y otros están abrumados por las expectativas de sus votos. Hay muchos casos de identidades erróneas, de identidades robadas, e incluso la posibilidad de algún buen y anticuado intercambio de bebés. Todas estas fluidas y desastrosas formulaciones presentan en nuestra historia la identidad como algo tan maleable que actúa por voluntad propia en la creencia de que pueden cambiar.

Una de las alegaciones más visibles de la identidad en Canción de Hielo y Fuego es el título de cada capítulo. Todos los capítulos tienen títulos de o bien el nombre de un personaje con punto de vista, como “Eddard”; o una etiqueta para ese personaje, como el capítulo desde el punto de vista de Arya titulado “Gata de los Canales” o el capítulo de Victarion, “El Saqueador”. Mientras que generalmente está claro qué punto de vista se está presentando, es menos evidente el por qué hay hay dos métodos de identificación, y por qué estas identificaciones pueden cambiar de un capítulo al siguiente.

Cuando se le preguntó por las diferencias en los nombres de los títulos en Boskone 2013, George R.R. Martin confirmó que hay un significado, diciendo: hay un método detrás de mi locura, pero dejaré que vosotros tratéis de averiguarlo. También ha dicho que cuando un personaje con punto de vista cambia de un tipo de capítulo a otro, significa algo.

Arianne Martell, la princesa en la torre

La Princesa en la Torre, por mustamirri

Analizar los capítulos con seudónimos revela que hay dos estilos distintivos de títulos descriptivos. El primer tipo de título restringe la identidad de los personajes a un estereotipo o rol. Areo es limitado a “El Capitán de los Guardias”, Arys es “El Caballero Manchado” y Arianne es “La Princesa en la Torre”. Estos títulos hacen de filtro que reduce la perspectiva del narrador y a menudo sugieren antinomias de fantasía al lector como un marco de referencia. El resto de los capítulos son apodos directos, como “Alayne” o “Gata de los Canales”. Ambos estilos de título representan la restricción de la identidad del narrador a una única acotación.

En Festín de Cuervos tenemos un montón de perspectivas nuevas, y la mayoría se presentan con un alias: Areo Hotah, Arys Oakheart, y Arianne Martell así como Aeron, Asha y Victarion Greyjoy. Además, Arya y Sansa cambian de títulos con sus nombres a títulos con seudónimos a través de Festín de Cuervos. En Danza de Dragones, se añade a Barristan Selmy, Quentyn Martell y Jon Connington como puntos de vista titulados, y Theon pasa a tener títulos descriptivos y luego de nuevo a “Theon”.

Una explicación popular para la distinción entre los tipos de títulos de capítulos es que define una línea entre puntos de vista principales y secundarios. Esta conocida teoría no soporta mucho escrutinio. Arya, Theon y Sansa cambian a apodos mientras siguen siendo personajes principales. Arya es el tercer punto de vista con más capítulos desde su punto de vista en toda la saga. Algunos personajes, como Victarion, cambian en la dirección opuesta, de seudónimos a nombre de pila. Otra teoría usual es que todos los personajes con alias son menos importantes, o que son extemporáneos al argumento principal. Incluso si esto fuera verdad, no explicaría cómo o por qué los personajes cambian de una forma de título a otra. También parece estúpido asumir que los principales eventos que se presentan en estos capítulos (los hijos del hierro, la trama de Aegon, etc.) no van a afectar al arco general.

Entonces, ¿qué significa? Los títulos representan cómo los personajes con punto de vista se identifican a sí mismos. Bastante similar a la forma en que los actores hablan de habitar en un rol, los personajes en capítulos con sobrenombre están actuando dentro de los parámetros de un personaje, no como sí mismos. Están cumpliendo un rol singular en vez de encarnar su naturaleza, mucho más matizada y polifacética. Los títulos de capítulos representan cómo los personaje se identifican a sí mismos en ese momento en el tiempo.

Las identidades plenamente formadas incluyen multitud de roles, incluso aparentes contradicciones de personaje, todo al mismo tiempo. Las personas con una saludable percepción de su identidad pueden ser madres y doncellas, herreros y desconocidos, guerreros y ancianas, todo al mismo tiempo. Nuestros protagonistas con apodos no muestran este matiz. Su esencialismo sirve al propósito de evitar disonancia cognitiva, pero también los ciega de la verdad sobre sus conflictos actuales.

Cuando vemos una identidad truncada a un rol singular estamos siendo testigos, sin importar el tipo de título, del narrador que no está descrito por su nombre pasando por una crisis de identidad. Aislando y amplificando un solo aspecto de sí mismos, están tratando de resolver la disonancia creada por pensamientos y acciones conflictivas suprimiendo sus identidades previas para evitar el conflicto interior. Arianne es el ejemplo más simple de esto, ya que disocia los aspectos rebeldes y ambiciosos de sí misma de su identificación tradicional, como alguien que quiere tomar el rol de una hija obediente. Así, no es Arianne Martell quien desobedece a su señor y padre, sino “La Hacedora de Reinas”. Solo después de ser literalmente encerrada en una torre es forzada a reconciliarse con su dicotomía.

Este experimento en la construcción de identidad no es particularmente efectivo. Las personas que recurren a ello son principalmente adolescentes o jóvenes adultos sin modelos a seguir decentes; o viejos guerreros, como Areo y Barristan, quienes manejarían sus crisis de mediana edad hoy en día teniendo una novia de 21 años y conduciendo un Mustang (y de hecho, estos dos viejos guerreros llevan las antorchas para mujeres jóvenes y poderosas). Tenemos ejemplos de personajes que no pasan por este tipo de cambios en el título que experimentan crecimiento personal. Estos otros personajes están más capacitados para reconciliar sus naturalezas dispares con sus personalidades adultas. Jaime Lannister nos da un ejemplo de este contraste: aunque es perseguido por el fracaso para estar a la altura de las expectativas de ser un Lannister o un Guardia Real, nunca siente que esté actuando como otra persona. Puede ser el “Matarreyes”, pero siempre leal a sí mismo. Del mismo modo, Tyrion es definido por su enanismo o los roles que juega, e incluso Cersei, sin importar cómo de ilusa se vuelve, mantiene una sana percepción de sí misma. Decid lo que queráis de la paternidad de Tywin, pero sus hijos recuerdan quiénes son.

El ejemplo más clarificador de cómo funciona este proceso de engaño personal son los tres personajes a los que vemos cambiar de sus nombres verdaderos a aliases y roles: Theon, Arya y Sansa.

Arya con Aguja en Braavos

Arya en Braavos, por Jeff Yeomans

Arya demuestra la inhabilidad de un personaje para borrar por completo su verdadera identidad. Como parte de su entrenamiento en la Casa de Blanco y Negro, el Hombre Bondadoso le pregunta constantemente quién es ella. Su respuesta “nadie” es desvelada como una mentira en cada ocasión. A pesar de cómo la mentira es expuesta, lo que importa es que Arya realmente no quiere ser nadie, al menos no al principio. Aún recita su lista por la noche antes de dormir. Su mayor objetivo en la vida es la venganza, para ella y para la Casa Stark; pero la venganza requiere ser una persona agraviada. A “Nadie” no le importaría Cersei Lannister, pero a Arya de la Casa Stark sí; por lo que los dos primeros capítulos de su estancia en Braavos mantienen el título de Arya. Ya ha tenido varias falsas identidades en este punto de la historia. Ha sido Salinas, Comadreja y muchos más, pero esos eran nombres falsos, no identidades alternativas.

En “Arya II” en Festín de Cuervos, a Arya le cuentan que los siervos del Dios de Muchos Rostros tienen que renunciar a todo lo que los convierte en quienes son. Debe empezar abandonando todas sus posesiones. Ella tira las posesiones que recibió  cuando era Salinas, pero es incapaz de deshacerse de la espada que Jon le había dado. Para ella, Aguja era Robb, Bran, Rickon, su madre y su padre, hasta Sansa; y Arya no está preparada para librarse a sí misma de este símbolo físico de su vida anterior. Se compromete consigo misma y entierra la espada debajo de los escalones del templo.

Tras fallar en mudar completamente su identidad como Arya, el Hombre Bondadoso la instruye para tomar el rol de una niña huérfana para seguir con su entrenamiento. En este punto, está llevando a cabo los primeros intentos para convertirse en “Nadie”, pero está claro que no está plenamente comprometida. Cuando ella y el Hombre Abandonado desarrollan el trasfondo de la niña huérfana, Arya le da al nuevo personaje el nombre Gata1. Cat es el nombre de la madre de Arya y, por lo tanto, no tan aleatorio como quiere que crea el Hombre Abandonado. Él, o bien no se da cuenta del engaño o lo permite, y Arya abandona el templo. Aún es Arya, al menos en su interior, lo cual se ilustra cuando recita la lista de muertes mientras camina entre las calles.

La siguiente vez que vemos a Arya, su capítulo ya no está titulado con su verdadero nombre sino con el de “Gata de los Canales”. Aún tiene sueños de lobo y sueña con su madre, pero estos son actos inconscientes. Al despertar, se refiere a sí misma como Gata y su diálogo interno la identifica como Gata. Esta identificación personal interna es la clave que indica un cambio en los títulos de los capítulos que se va a repetir en otros personajes. Hay un par de trazas persistentes de su vida anterior, pero vemos que no ha perdido completamente su identidad como Arya cuando asesina a Dareon, un desertor de la Guardia de la Noche. Un niño callejero braavosi no hubiera hecho eso, pero Arya de la Casa Stark sí. No le cuenta al Hombre Bondadoso que ella lo mató, o que lo hizo la Gata de los canales; sino que Arya de la Casa Stark cometió el asesinato. El hecho de que Arya se refiera a Arya como otra persona en el capítulo en que su título cambia a “Gata” ilustra el punto en que ha cambiado su propia identificación. Gata de los Canales era el personaje dominante en el capítulo, pero Arya aún estaba acechando dentro.

Arya sigue luchando con sus identidades cuando vuelve en Danza de Dragones. Quizás como castigo por recaer en Arya, pero probablemente como la progresión natural de su entrenamiento, Arya ha sido cegada. Ya no siendo Gata, pero también sin querer ser Arya, se identifica solo como “La Niña Ciega”. Aún warguea en Nymeria cuando duerme y recuerda su lista de nombres, solo que ahora cree que pertenecen a otra persona, no a ella. Se ha vuelto hábil en deslizarse entre personalidades, pero Arya de la Casa Stark es difícil de matar. En su último capítulo se convierte en “La Niña Fea”. Admite su fracaso de desprenderse completamente de Arya y le dicen que cambie primero su corazón. Se le da un objetivo para asesinar pero tiene problemas justificando el asesinato, mostrando el deseo de Arya de un sentido de la justicia que heredó de su padre. Pasa por el ritual de “quitarse” la cara (o al menos se convence de que lo ha hecho) y esta experiencia la ayuda a comprometerse con su personaje. El capítulo termina con ella respondiendo de nuevo las preguntas del Hombre Bondadoso, pero después de su respuesta habitual de “Nadie”, no escuchamos que se diga que es una mentira.

Sansa Stark como Alayne Piedra en Nido de Águilas

Alayne Piedra, por denkata

Los capítulos de Sansa también pasan de su nombre real a su alias “Alayne”; pero notablemente, el título del capítulo no cambia cuando Sansa empieza a usar la falsa identidad. Ella asume el papel de Alayne en Tormenta de Espadas, seguido inmediatamente de su huida al Valle. Conforme la historia progresa, el asesinato de Lysa y la consiguiente tapadera suceden mientras Sansa está bajo el alias de Alayne, pero los capítulos aún están titulados “Sansa”. Al igual que cuando Arya ha estado usando falsas identidades en sus capítulos anteriores, Sansa aún no ha adoptado a Alayne como un aspecto de sí misma. Todavía construye un castillo de nieve de Invernalia, y se ve a sí misma fundamentalmente como Sansa.

Empieza Festín de Cuervos identificándose aún como Sansa internamente y como Alayne externamente. En “Sansa I”, Meñique le dice:

[…] Eres Alayne, y tienes que ser Alayne todo el tiempo. —Le puso dos dedos en el pecho, a la izquierda—. Incluso aquí. En tu corazón. ¿Serás capaz?

Festín de Cuervos, Sansa I

 

El centrarse en cambiar su corazón refleja lo que vimos con Arya. Sansa miente a Meñique y le dice que puede, pero incluso después de esta conversación, se sigue refiriendo a sí misma como Sansa.

El siguiente capítulo de Sansa está titulado “Alayne”, y su diálogo interno refleja este cambio. Tan solo una vez ha aceptado completamente las expectativas de ser Alayne Piedra y ha renunciado a ser Sansa Stark, los títulos de sus capítulos cambian, justo después de que haya empezado a responder ante su nuevo nombre.

La idea de que los títulos de los capítulos son una forma de identificación personal se mantiene para el resto de los personajes que vemos. En casi cada caso de títulos estereotipados, los narradores se refieren a sí mismos, o alguien se refiere a ellos, por el título que encabeza el capítulo. Ambos Skahaz y Gusano Gris llaman a Barristan “la Mano de la Reina” en los capítulos con ese nombre, y Asha se identifica y es referida como “la hija del Kraken” varias veces. La clave de todos ellos es que hay factores que fuerzan a los personajes a limitar su identificación personal a estos títulos. Sus roles están en conflicto con cómo les gustaría percibirse a sí mismos; pero en vez de reconciliar la diferencia, disocian sus actos actuales de su mayor  identidad personal.

Theon como Hediondo

Hediondo, por LynxSphynx

Theon Greyjoy es único en cuanto a que es el único personaje hasta ahora que parece completar el círculo, de su nombre a roles y de vuelta a su nombre. Y no es coincidencia que durante los eventos de Canción de Hielo y Fuego Theon Greyjoy  sufra una gran transformación.

Entra como narrador en Choque de Reyes como “Theon”. Con aproximadamente 20 años al comienzo de nuestra historia, padece un severo caso de atraso en el desarrollo debido a su pobre crianza en Pyke y su tiempo como un pupilo/rehén de los Starks. Ha vivido en dos mundos muy diferentes, y se siente inseguro en ambos. En las Islas del Hierro, su sentido de vestimenta de las tierras verdes y sus valores caballerescos provocan el desdén por señalarlo como un extranjero; mientras que nunca ha sido realmente familiar con los Starks, sino siempre consciente de su estatus como rehén bien cuidado. Theon nunca podría convertirse en un verdadero Stark, así que traiciona a Robb en un intento de ganar la aceptación de los hijos del hierro. Desafortunadamente para él, es capturado por Ramsay tras una desastrosa desventura en Invernalia. El punto de vista de Theon desaparece durante dos libros para volver en Danza de Dragones no como Theon, sino como “Hediondo”.

Es desde el punto de vista de Theon como Hediondo que los lectores conocen las tragedias que le han ocurrido. Ramsay ha torturado a Theon sin clemencia, y poco a poco lo brutalizó hasta sufrir una especie de síndrome de Estocolmo. Parece como que esta constante tortura está siendo diseñada para desollar a Theon literal y figurativamente, quitándole los dedos así como su identidad y forzándole a llevar la túnica de Hediondo como una capa hecha de piel. Sin embargo, igual que una terapia de shock en el mundo real no consigue suprimir por completo la mente  de una persona, Ramsay no ha tenido éxito y pequeñas trazas de Theon se conservan. Hediondo se tiene que recordar constantemente su nuevo nombre, usando sistemas mnemónicos (Hediondo, que rima con monstruo) para continuamente sobrescribir su antigua identidad como Theon. Es importante notar que otros personajes aún pueden identificarlo físicamente como Theon Greyjoy cuando lo ven, pero cuando le preguntan, reniega de esa persona. Él es Hediondo a sus propios ojos, y eso es lo que cambia el título.

Cuando Hediondo se siente más cómodo en esta piel, Ramsay lo envía a traicionar a los hijos del hierro, los compatriotas de Theon en Foso Cailin. Ramsay le menciona a Hediondo que otra persona, Theon, podría usar esta oportunidad para escapar o traicionar el plan, pero que el leal Hediondo lo seguiría. Para mejor o peor, esto es exactamente lo que hace Hediondo. Se identifica ahora más con Hediondo que con Theon, por lo que el cambio en los títulos de sus capítulos está completamente justificado, incluso si aún captamos atisbos momentáneos de Theon aquí y allá.

Tras aceptar por completo la túnica de Hediondo, se fuerza a Theon a cambiar su identidad de nuevo cuando Roose Bolton le ordena que vuelva a ser Theon para entregar a Arya Stark/Jeyne Poole en su boda. Theon no puede aceptar ser Theon y jura que es Hediondo. Roose le manda ser Theon a pesar de todo, y Theon/Hediondo entra en pánico. No puede seguir siendo Hediondo, pero no puede volver a ser Theon, por lo que en su lugar encarna el rol que se le ha pedido jugar: un “Príncipe de Invernalia”, el mejor candidato para entregar una Stark en matrimonio, y no casualmente el título del capítulo. Theon se había coronado a sí mismo tras tomar el castillo en Choque de Reyes, y por un corto período de tiempo fue literalmente el príncipe de Invernalia, pero su título [en los  capítulos] no se alteró. De forma irónica, cambia ahora, cuando afirma que no es realmente cierto, porque Theon interioriza el rol a pesar de ser una mentira. Theon reconoce que nunca fue verdaderamente un príncipe de Invernalia, y sabe que la “princesa” que está acompañando al altar no es realmente una Stark, pero se encuentra a sí mismo incapaz de terminar el juego de titiriteros que se le obliga a jugar. Todos estos engranajes de falsas identidades reflejan la confusión interior de un Theon en terrible conflicto.

En “Un Fantasma de Invernalia”, Theon no está seguro de dónde recaen sus lealtades, e incluso si aún existe como un individuo capaz de definirse a sí mismo o de actuar en beneficio propio. Como un fantasma, ve los eventos desarrollarse a su alrededor con un profundo sentido de desconexión. En su último capítulo, Theon renace cuando se le da la oportunidad de tomar el rol de un apuesto príncipe. Salva a Jeyne (quien ha desarrollado el miedo paralizador de traicionar a Ramsay que Theon tuvo como Hediondo) y escapa por las murallas de Invernalia. El hecho de que Jeyne fuera una falsa princesa es de nuevo irrelevante, ya que este acto redime a Theon ante sus propios ojos.

Ilustración de Victarion Greyjoy con la mano herida

El Lord Saqueador, por Conor Burke

Victarion también se mueve de títulos a su nombre, pero entramos en aguas más turbias en cuanto a por qué. Empieza desanclado y se mueve de rol en rol. Un día es “El Saqueador”; al siguiente es “El Aspirante del Hierro”, quien solo quiere a Dany para molestar a su hermano. Sabemos que su último capítulo con un título con seudónimo, “El Aspirante del Hierro”, contiene uno de los pasajes más extraños en toda la saga, y posiblemente el único momento en que el punto de vista se convierte en una narración omnisciente. Victarion se está muriendo por la herida de su mano y llama al sacerdote Morroqo a su camarote para curarle. El texto entonces se aparta del punto de vista de Victarion. El cambio es sutil y efímero, pero crucial:

Nadie volvió a ver aquel día al capitán del hierro, pero durante aquellas largas horas, la tripulación de su Victoria del hierro aseguró haber oído risas enloquecidas que procedían de su camarote; unas carcajadas sombrías, roncas, demenciales. Cuando Longwater Pyke y Wulfe Una Oreja trataron de abrir la puerta, se la encontraron atrancada. Más tarde se oyeron plegarias, un extraño alarido agudo en una lengua que, según el maestre, era alto valyrio. Al oírlo, los monos chillaron y se tiraron al agua.

Danza de Dragones, El Aspirante del Hierro

 

Victarion emerge, curado al parecer. Su capítulo siguiente se llama “Victarion”, pero él parece el mismo en cuanto a su diálogo interno. Entonces, ¿por qué cambiaron los títulos de los capítulos? La evidencia sugiere que el cambio puede haber tenido algo que ver con la muerte y resurrección de Victarion Greyjoy. En lugar de haber sido curado en el camarote, es posible que muriera y que fuera resucitado por el sacerdote rojo, de la misma forma que vemos a Thoros resucitar a Beric Dondarrion. No está claro cómo afecta esto a la forma en que Victarion se ve a sí mismo, pero parece que finalmente se ha convertido en la persona que él cree que debe ser, quien quiera que eso sea.

Como los títulos representan la identificación personal del narrador, están abiertos a cuestiones sobre cómo son realmente esas identidades “verdaderas”. Sabemos que nuestros narradores no son completamente fiables, y que a menudo se engañan a sí mismos, por lo que no es apropiado preguntarnos si alguno de los personajes puede estar equivocado sobre su propia identidad.

Esto nos lleva a Melisandre. En su único capítulo desde su punto de vista, vemos que Melisandre probablemente no sea su nombre real, ya que tiene recuerdos de alguien llamándola Melony. La revelación de que Melisandre podría ser un alias directo abre la posibilidad de que otros narradores no sean quien ellos creen ser. De hecho, hay otros personajes de cuyas identificaciones personales tenemos motivos para dudar.

Daenerys de niña en la puerta roja de Braavos

La puerta roja en Braavos, por WaterSorcerer

Cada vez que Quaithe se le aparece a Daenerys, junto con las advertencias crípticas y las adivinanzas sobre direcciones, le implora que recuerde quién es. Daenerys se siente confusa por la instrucción de Quaithe, y se reafirma a sí misma que es Daenerys Targaryen con todos sus gloriosos títulos. La implicación de Quaithe es que el entendimiento sobre su identidad [de Daenerys] es falso. Hay bastantes pruebas de que lo que Daenerys recuerda de su niñez, la casa con la puerta roja y los limoneros, no es realmente de los días que pasó en Braavos. Quaithe le dice a Daenerys que recuerde la puerta roja, implicando que Daenerys de alguna forma lo está recordando de forma incorrecta o incompleta. Dany cree que ella recuerda la puerta perfectamente, y parece segura de su nombre. Pero la insistencia de Quaithe sobre que hay algo más en la identidad de Daenerys de lo que ella entiende nos debería hacer pararnos a pensar. En su capítulo final de Danza de Dragones, Dany alucina en el desierto y tiene visiones de Viserys, Jorah y Quaithe, las cuales se centran alrededor de la idea de olvidar su propia identidad. Si Quaithe tiene razón, posiblemente tengamos otro personaje que se está engañando a sí mismo sobre su identidad, aunque de forma distinta a Melisandre.

Daenerys está cumpliendo el rol de Daenerys de la Tormenta, Madre de Dragones, Rompedora de Cadenas, etc., pero es muy posible que sea alguien más y Daenerys sea otro título disfrazado de nombre. Si los títulos de los capítulos de Daenerys no son realmente su nombre verdadero, significa que hemos estado inconscientemente leyendo capítulos con títulos engañosos desde el principio de nuestra historia. Como muchos otros giros en esta épica, se nos dio la verdad escondida del nombre falso de Daenerys antes incluso de que supiéramos que teníamos que hacer la pregunta.

Muchas teorías de fans plantean que Daenerys tiene una falsa identidad. La ecuación R+L=D es una posibilidad establecida. Si es así, quizás sus títulos cambien a “Visenya”, el nombre que Rhaegar probablemente habría elegido para su segunda hija. Otras teorías sugieren que ella es la hija de Eddard Stark y Ashara Dayne. Otra posibilidad es que sea una plebeya con características Targaryen, recogida de entre los campesinos y criada para creer que es de la realeza. Sería un giro narrativo diabólico si el joven Aegon, cuya identidad como un Targaryen ha sido siempre cuestionada, probara ser más un dragón que Dany. Es imposible contestar ahora, pero quizás aprenda más sobre quién es realmente en Vientos de Invierno.

Otro personaje con punto de vista de cuya identidad se sospecha mucho es Jon Nieve. Uno de los misterios sobre los que más se ha especulado en la saga es su verdadero origen: ¿Es el bastardo de Ned Stark o de Rhaegar Targaryen? Mucho y más se ha escrito sobre Jon y Daenerys siendo personajes paralelos, por lo que tendría sentido que el misterio central sobre el linaje de Jon fuera paralelo a la trama de Daenerys. Al final de Danza de Dragones, dejamos a Jon desangrándose hasta la muerte sobre la nieve. Parece que está a punto de pasar por algún tipo de transformación, y la resurrección de Victarion sugiere que Jon podría experimentar un cambio en sus títulos en un futuro cercano.

Mirando hacia Vientos de Invierno, los capítulos publicados hasta ahora parecen mostrar dos personajes cambiando de roles a sus nombres. 

Spoilers de Vientos de Invierno

Barristan Selmy parece hacer el cambio en el mismo momento en que abandona las intrigas de palacio que repudia para liderar con audacia la batalla a las afueras de Meereen. Arianne Martell también parece haber cambiado. Su último capítulo en Festín de Cuervos termina con una revelación de su padre y la aparente resolución a su frustración de ser pasada por encima. Quizás esta catarsis la ha llevado de princesa caprichosa a mujer realizada.

Mientras tanto, Sansa sigue siendo Alayne, pero con fuerzas convergiendo que pueden forzarla a volver a ser Sansa antes de lo que cree. Arya ha pasado a encarnar a Mercy, no siendo muy misericordiosa con Raff el Dulce.

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Es probable que la identidad de Arya siga cambiando con un mayor adoctrinamiento de los Hombres sin Rostro. El título de “Nadie” parece insinuarse fuertemente en su trama, y hay una teoría de que quizás Jeyne Poole, aún pretendiendo ser Arya Stark, se diriga a Braavos con Justin Massey. Si es así, esto lanza la clara posibilidad de que se le pida a Arya asumir la identidad de su propia impostora, y pretender ser Jeyne pretendiendo ser Arya.

Spoilers de Vientos de Invierno

Theon sigue siendo Theon de acuerdo con su capítulo. Stannis ciertamente planea usar a Theon Greyjoy como un peón político en sus intentos de ganar el Norte, pero mucho puede cambiar fuera de las murallas de Invernalia. Ramsay tiene otros planes para su Hediondo, si podemos creernos la Carta Rosa, y no parece probable que hayamos visto su identidad cambiar por última vez.

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Melisandre presenta una visión de futuro menos clara, y leer su fortuna en los fuegos nos deja abierta mucha especulación. Si la teoría de que es hija de Shiera Estrellademar y Cuervo de Sangre es verdad, quizás la fugaz visión que vio de él el Danza de Dragones iniciará su camino de descubrir más sobre su verdadera identidad. Por supuesto, si hay alguien que difícilmente sufra una crisis de convicción, es Melisandre. Puede estar demasiado enfocada en llenar su rol para preocuparse por su identidad pasada como Melony.

Ilustración de Brienne de Tarth con Guardajuramentos

Brienne de Tarth, por Arturo Mesa

Otros personajes pueden acabar también cambiando títulos en un futuro cercano. El escenario está preparado para que Brienne pase de nombre a roles en el futuro cercano. Fue vista la última vez con Jaime en las Tierras de los Ríos, posiblemente llevándolo a una trampa preparada por Lady Corazón de Piedra. No parece haber forma de salir de esta para Brienne sin romper sus votos con Catelyn o con Jaime. Considerando lo fuertemente que se aferra a su rol como verdadero y valiente caballero, el resultado posiblemente cambiará cómo ella se ve a sí misma y por lo tanto cambiarán sus títulos. La vuelta de Jon Connington al Nido del Grifo no funcionó para él al final de Danza de Dragones, lo que parece sugerir que hay aún algo conflictivo sobre su propia identidad que tendrá que resolver en el futuro.

El polifacético retrato de la identidad en Canción de Hielo y Fuego es importante porque el cómo una persona se percibe a sí misma determina las acciones que está dispuesta a tomar. Así, la identidad personal de nuestros protagonistas es esencial para el resultado de nuestro historia. Basar una épica de tanto alcance en ideas tan intensamente personales ayuda a hacer a los personajes más convincentes y la trama tan impredecible y agonizantemente humana.

Fuente original: What’s in a name? Self identity in ASOIAF

Traducción por: Ashara Brox

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  1. Gata es Cat en inglés