Continuamos con la serie de ensayos «Historia de Hielo y Fuego», en la que investigamos acerca de las influencias de la historia europea que podemos encontrar en Canción de Hielo y Fuego. En esta tercera entrega nos adentramos en los idiomas del mundo de Hielo y Fuego, analizando en primer lugar las lenguas que se hablan en Poniente. Próximamente traeremos una segunda parte donde hablaremos de las lenguas de Essos.


Historia de Hielo y Fuego III: las lenguas de Hielo y Fuego, Parte I

@Carnicero Fuegoscuro —


Después del aperitivo de hace unas semanas unos meses, he querido cambiar un poco, así que me desviaré en parte de las comparaciones históricas de eventos, hechos y sucesos varios para centrarme en la búsqueda de semejanzas acerca de un tema que, aunque se salga de mi especialidad, es igual de fascinante que esta: la historia de los idiomas.

Vaya por delante que George R. R. Martin, como él mismo reconoció, no es un lingüista, como sí lo era Tolkien, y que por lo tanto no puede inventar idiomas con todo lujo de detalles1. Lo más que pudo hacer fue crear algunas palabras, así como sonidos y pronunciaciones características de esas lenguas. Asimismo, yo tampoco soy lingüista, de modo que poco puedo aportar a la comprensión de su estructura sintáctica.

Lo que pretendo, y lo que este ensayo tiene como objetivo, es analizar la historia, formas y variedades de las distintas lenguas habladas en Planetos, así como, en la medida de lo posible, intentar establecer similitudes históricas con los idiomas y sucesos del planeta Tierra. Adelanto que, en algunos casos, lograr el primer objetivo, y especialmente el segundo, no será posible, porque no hay referencias en la Canción ni inspiraciones directas visibles, al menos por mí. Dividiré el análisis en dos partes: por un lado, las lenguas ponientíes, y por otro, las lenguas de Essos.

Antes de empezar con el análisis, me gustaría hablar acerca de un idioma especialmente interesante: el euskera, vasco o vascuence, lengua hablada en las comunidades autónomas de Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca, en el norte de España (Hegoalde, “sur” en euskera), así como en el País Vasco francés, al suroeste de Francia (Iparralde, “norte” en euskera). Es una lengua no-indoeuropea, esto es, no emparentada con ninguna de las lenguas romances, germánicas, iranias, etc. Su familiar más cercano conocido es el idioma aquitano, hablado en Aquitania, en el suroeste de Francia, aunque se trata de una lengua muerta desde alrededor del siglo II d. C. Hablada desde hace más de 2.000 años, ha sobrevivido a romanos, visigodos, musulmanes y a siglos de discriminación, tanto legislativa como en la práctica. Según la UNESCO, todas las lenguas humanas son bienes patrimoniales inmateriales, que deben ser protegidos a nivel legislativo. Gracias a ello, y a la labor cultural que se lleva realizando desde hace décadas, hoy más de un millón de personas, alrededor de una tercera parte de la población de los mencionados territorios, entienden y pueden hablar en euskera. Entre ellas, yo.

Las lenguas de Poniente

La Verdadera Lengua de los Hijos del Bosque

Empezamos con la lengua más antigua hablada en Poniente. Según Hoja, el nombre que los Hijos del Bosque se dan a sí mismos en su lengua significa “aquellos que cantan la canción de la tierra”, y cantaban sus canciones 10.000 años antes de que la Antigua Lengua se hablase siquiera. 12.000 años antes de la Conquista de Aegon, antes de la llegada de los Primeros Hombres, se hablaba por casi todo Poniente, desde las actuales Tierras más allá del Muro hasta el Mar del Verano.

Hijos del Bosque, por Blu-Oltremare

Según El Mundo de Hielo y Fuego, su idioma se originó o inspiró en los sonidos de la naturaleza que rodeaban a los Hijos. Quizá por ello, al hablarla, se describe el sonido que emiten como si fuera viento soplando a través de las hojas, lluvia cayendo sobre el agua o piedras cayendo sobre un arroyo, con unas voces puras como el viento de invierno, que cantaban canciones que sonaban tan bellas como lo eran. Los Hijos enseñaron a los cuervos a hablar esta lengua repitiendo algunas palabras, empleándolos para enviar mensajes a grandes distancias, aunque los maestres de la Ciudadela discrepan sobre la veracidad de esta teoría.

Los humanos son incapaces de hablarla, aunque una antigua balada narra cómo Brandon el Constructor fue capaz de aprenderla cuando buscaba ayuda de los Hijos para construir el Muro. Manosfrías también parece ser capaz de hablarla, a juzgar por su cántico en una extraña lengua mientras corta el cuello de su alce, en Danza de Dragones, Bran II.

Mientras investigaba al respecto, descubrí que, en una entrevista que el lingüista David J. Peterson, el creador de los idiomas ficticios hablados en la serie Juego de Tronos, dio al Huffington Post, éste reveló que había creado un nuevo idioma para que los Hijos del Bosque lo hablasen durante la sexta temporada de la serie. Concretamente, para el capítulo 6X05, El Portón2. Sin embargo, por varias razones, como querer evitar los subtítulos durante las secuencias de acción, o dificultades de los especialistas a la hora de leer sus frases, se decidió recortar esas frases, y pasarlas todas al inglés. Peterson, que también creó los idiomas valyrio y dothraki, entre muchas otras lenguas ficticias, llamó a esta lengua Gerna Mohr; “gerna” significa “tierra”, mientras que “mohr”, a juzgar por el significado, debe significar algo similar a “aquellos que cantan las canciones de».

La Antigua Lengua de los Primeros Hombres

Pasamos ahora a la primera de las lenguas humanas que analizaremos. Según las crónicas, este idioma fue llevado a Poniente cuando los Primeros Hombres emigraron de su tierra natal, en el actual Mar Dothraki, a Poniente, unos 12.000 años antes de la Conquista. Fue la lengua dominante en el continente durante milenios, reemplazando a la Verdadera Lengua de los Hijos del Bosque y limitándola a los bosques que estos habitaban, hasta la llegada de los Ándalos y su idioma, que actualmente conocemos como Lengua Común.

Actualmente, es hablada por los gigantes (una versión muy simple debido a sus limitadas capacidades mentales3, llamada Mag Nuk, “la gran lengua”) y las tribus del Pueblo Libre, como los Thennitas, que se consideran a sí mismos como los últimos Primeros Hombres.

Gigantes por Tom Graham

En Tormenta de Espadas, Jon II se describe la Antigua Lengua como un lenguaje duro y tosco, que retiñe. Las casas que descienden de los Primeros Hombres tienden a tener nombres cortos y descriptivos, como Stark, Wull o Umber, en contraposición a los Lannister o los Manderly, por poner algunos ejemplos. Los Primeros Hombres tenían su propio sistema de escritura del idioma, además de un sistema de escritura rúnico4.

En la serie que no debe ser nombrada, Mance Rayder dijo que las diferentes tribus que componían su ejército hablaban siete idiomas. Se refería, además de a la Lengua Común que algunos de ellos conocen, a los seis dialectos de la Antigua Lengua. David Peterson dijo que no era creíble que tribus tan diversas, políticamente desunidas y, en algunos casos, tan aisladas, hablasen la misma lengua; le pareció mucho más lógico convertir la Antigua Lengua en una serie de dialectos tan distintos entre sí que ya no hubiese inteligibilidad mutua. Lo comparó con el caso de los castellanoparlantes, muchos de los cuales dicen que todo el mundo en España habla español, pero del que dicen que tiene diferentes “dialectos”, como el catalán, el gallego y el euskera (palabras de esos castellanoparlantes, no de Peterson). Por lo tanto, no le extrañaría en absoluto que lo que se denomina Antigua Lengua fuesen en realidad cuatro, cinco, seis, diez o doce lenguas5.

A nivel histórico, veo similitudes entre la Antigua Lengua y las lenguas celtas británicas. Los pueblos celtas fueron pueblos que comenzaron a expandirse por la Europa occidental alrededor de los siglos XIII-XII a. C., durante la primera Edad de Hierro (aproximadamente 1200-400 a. C.), acabando alrededor de los siglos VI-V de esa era. Aunque las crónicas describan terribles enfrentamientos entre los Hijos del Bosque y los Primeros Hombres, lo más probable es que los conflictos estuviesen muy restringidos en el tiempo, dominando una convivencia más o menos pacífica entre ambas especies la mayor parte de aquellos milenios. Por mucha fantasía que haya en tu historia, miles de años de guerra son absolutamente imposibles logísticamente hablando para cualquier civilización mínimamente organizada.

Primeros Hombres e hijos del bosque

Los Primeros Hombres contra los hijos del bosque, por Arthur Bozonnet

Algo similar sucedió con los celtas: estableciendo un símil, los Hijos del Bosque serían los habitantes mesolíticos o neolíticos6 de Gran Bretaña e Irlanda (los primeros habitantes de las islas británicas llegaron hace 12.000 ó 13.000 años), y los Primeros Hombres serían los celtas. Hubo conflictos entre ellos, naturalmente: guerra abierta en varias ocasiones, escaramuzas y pequeños conflictos muchas veces, y una convivencia más o menos pacífica la mayor parte del tiempo, porque la invasión no fue ni mucho menos tan masiva como relatan las crónicas. Es completamente imposible que un pueblo de 100.000 habitantes, de los que con suerte 20-30.000 serían guerreros, se lance en masa a conquistar una isla del tamaño de Gran Bretaña en el siglo VII a. C. ¿Cómo dar de comer a todos sus habitantes en nuevas tierras? ¿Cómo transportar todos sus objetos y a todos sus familiares? ¿Dónde establecerse? ¿Cómo construir los suficientes miles de barcos para enviarlos a todos a la vez? Respuesta corta: no se puede.

Una opción mucho más plausible es que pequeños grupos celtas, de 500-1.000 personas, comenzasen a emigrar a las islas británicas en el siglo IX a. C. Si prosperaban, llegarían noticias de ello a sus congéneres, lo que animaría a otros pequeños grupos de personas a emigrar. Así sucesivamente, cada pocos años, hasta que pasadas muchas décadas los celtas se hubiesen convertido en el grupo dominante en las islas británicas, ya fuese conquistando y exterminando al enemigo, que sucedía mucho menos frecuentemente de lo que se cree, ya fuese integrándose en las sociedades que encontrasen allí, fusionándose las distintas culturas mediante matrimonios mixtos y adopción de costumbres ajenas, y consiguiéndose una asimilación, por la que ahora los grupos dominantes de las islas británicas fuesen los celtas. Unos celtas que llevaban décadas o siglos conviviendo con los locales, hasta el punto de que eran indistinguibles de estos a todos los niveles.

Los antiguos britanos tendrían tanto de celtas como los celtas de antiguos britanos. Algo así sucedió, exceptuando los factores reproductivo y étnico por razones evidentes, con los Primeros Hombres y los Hijos del Bosque. Una teoría que cobra fuerza si tenemos en cuenta que los Primeros Hombres adoptaron la fe y heredaron algunas de las tradiciones, prácticas y poderes, como la capacidad de wargear o la verdevidencia, de los Hijos del Bosque.

La Lengua Común de los Ándalos

Seguramente esta sea la lengua que menos misterio tenga en sus semejanzas con las lenguas reales. Sin embargo, su estudio nos permite sacar muchas conclusiones, muy interesantes. Para empezar, aun pecando algo de obvio, quiero destacar que este idioma se basa en el inglés, pero a su manera; no es inglés medieval, porque este sería incomprensible para prácticamente cualquier persona (lo sé por experiencia), sino que es un inglés estadounidense moderno regido por las reglas lingüísticas de esa misma lengua, incluyendo palabras provenientes de otras lenguas que no existen en Poniente, al que GRRM ha añadido algunos arcaísmos intencionadamente para que le den una sensación de inglés medieval.

Como todas las lenguas que he analizado y analizaré, la Lengua Común tiene variedades regionales, dialectos que no impiden la inteligibilidad mutua, dependiendo del territorio, reino o ciudad de la que provenga la persona que lo habla, y variedades de clase, según el estatus social de la persona en cuestión. Por poner unos ejemplos, los nobles dicen “my lord” (“mi señor”), pero los campesinos dicen “m’lord” (“mi señó”, traducido de manera bastante burda), como si tuvieran barro en la boca, según señaló despectivamente Roose Bolton. En Juego de Tronos, Sansa I Mycah usó “ast” en vez del verbo “ask” (“pedir”, “preguntar”); en Juego de Tronos, Arya IV la pequeña Stark oyó decir “she don’t know me” y “but I knows her”, cuando deberían decir “she doesn’t know me” (“ella no me conoce”) y “but I know her” (“pero yo la conozco”), respectivamente.

Cualquier excusa es buena para poner a este hombre en un texto.

Asimismo, los dornienses tienen una marcada influencia rhoynar en su dialecto local, estirando algunas palabras, al igual que los norteños tienen una marcada influencia de la Antigua Lengua, aún mayor que en el resto de Poniente, en el suyo. En los libros, GRRM apenas ha intentado representar las variaciones regionales del idioma. En la serie, los norteños y salvajes hablan con un acento del norte de Inglaterra, mientras que el acento dorniense se basa en un acento hispano, ya que Dorne se basa en la España medieval. Esta fue una de las principales razones por las que HBO contrató a la escocesa Rose Leslie y al chileno Pedro Pascal para interpretar a Ygritte y Oberyn Martell, respectivamente.

La inspiración histórica de la Lengua Común es, sin ningún tipo de duda, el inglés. Aunque la actual Inglaterra, aproximadamente, fue una provincia británica durante unos tres siglos, el latín no fue una lengua de uso común en la isla, exceptuando el sur y el centro, las zonas más romanizadas. Sí que evolucionó poco a poco hasta desarrollar su propia variante, el latín británico, hablado en la isla de Gran Bretaña hasta finales del siglo VII. Con el tiempo, quizás hubiese evolucionado en una lengua romance, a cuyo hipotético resultado Andrew Smith llamó brithenig en 1996, en un experimento que realizó como mero pasatiempo para analizar la evolución de una posible lengua romance británica. Sea como fuere, la realidad es que ese latín britano nunca prosperó, y las lenguas vernáculas britonas siguieron predominando en la Britania romana hasta que fueron sustituidas por el idioma anglosajón, llegado a la isla a comienzos del siglo V.

Tras el abandono romano de Britania en el año 410 debido a la imposibilidad de mantener la isla, varios pueblos germánicos emigraron desde la actual Dinamarca: los anglos, los sajones, y los jutos. Los pueblos germánicos provenían de la península escandinava, desde la cual emigraron a las actuales Dinamarca y Alemania en los siglos VIII-VI a. C., para luego expandirse por las actuales Polonia, los Países Bajos, Polonia y partes del este de Francia. Debido a diversas razones, como una crisis climática que empeoró sus cosechas y el empuje de los hunos desde el este, los distintos pueblos germánicos emigraron al oeste, amenazando al rico Imperio Romano.

Las migraciones germanas fueron muy comunes durante los últimos siglos antes de Cristo y los primeros dos siglos de la Era Común, pero entonces la República y el Imperio Romano estaban lo suficientemente organizados y preparados como para poder rechazar sus ataques. El problema era que, a finales del siglo IV, el Imperio Romano estaba en clara decadencia y se vio incapaz de soportar su envite. Así que optó por permitir su asentamiento en diferentes lugares del Imperio, normalmente en las fronteras, a cambio de que las protegiesen de otros pueblos germánicos. Este no fue el caso de anglos, sajones y jutos, que poco a poco se fueron estableciendo y expandiendo en el actual sur de Inglaterra.

Hay pocos registros documentales de los siglos posteriores, pero lo más probable es que estos pueblos fuesen asimilando y cristianizando progresivamente a los pueblos celtas locales. Así, alrededor del año 870, punto de partida del excelente videojuego Assassin’s Creed Valhalla, cuatro reinos se habían asentado en la isla de Gran Bretaña, aunque su estabilidad y dominios fuesen muy variables: Wessex, en el sur y suroeste de Inglaterra; Anglia Oriental, en el este; Mercia, en el centro; y Northumbria, en el norte de Inglaterra y sur de Escocia. La lengua que conocemos como inglés es el fruto de una evolución centenaria de la lengua anglosajona, llegada a Gran Bretaña en el siglo V y desarrollada poco a poco, que recibió grandes influencias nórdicas y francesas por las invasiones vikingas y normandas7.

El Skroth de Los Caminantes Blancos

El Skroth (“hielo” en la Lengua Común) no es un idioma muy conocido dentro del fandom de la Canción, al menos por lo que yo he podido ver, lo que implica una razón más para incluirlo. Aunque en Canción de Hielo y Fuego se describe cómo los Otros hablan una lengua que suena como el hielo rompiéndose en un lago de invierno, fue David J. Peterson quien creó y nombró el idioma para Juego de Tronos, razón por la que he usado “Caminantes Blancos” en el título. Peterson creó también una versión hablada, que no fue usada8. Peter Brown, el diseñador de sonidos de la serie, fue quien creó el sonido del Skroth, similar al del hielo rompiéndose.

Otro, Caminante Blanco

El Otro, por Matthijs de Rijk

Estos son todos los idiomas que he sido capaz de localizar hasta el momento en Poniente. Ahora es vuestro turno, Compañía. ¿Veis alguna otra inspiración histórica? ¿Creéis que faltan idiomas en el listado? ¿Tenéis nuevas ideas para futuras entregas de esta sección?

¡Gracias por leerme y nos vemos en los comentarios!

  1. Declaraciones sacadas de So Spake Martin, edición del 22 de julio del 2001.
  2. Las frases ideadas por Peterson para este capítulo, tanto en alto valyrio como en la Verdadera Lengua, pueden encontrarse en la página web Archive of Our Own.
  3. Hasta el punto de que, en el episodio “Casa Austera” (5X08), el gigante Wun Wun redujo la frase “Lokh doys bar thol kif rukh?” (“¿qué coño estás mirando?”) a “Lokh kif rukh?” (“¿qué mirar?”). La frase original, pronunciada por un humano, habría sido “Lokh doysen bar thol kifos rukh?”.
  4. Muchos pueblos lo han tenido a lo largo de la historia, desde los íberos, antiguos pueblos indígenas prerromanos de la costa oriental de la Península Ibérica, hasta los nórdicos, erróneamente llamados vikingos. Las runas de la Casa Royce visibles en Juego de Tronos se basan en las runas nórdicas.
  5. Declaraciones publicadas en los comentarios de su blog, en la entrada del 8 de abril del 2013.
  6. Mesolítico: época de transición entre el Paleolítico y el Neolítico. Se caracteriza por el final de las glaciaciones y el derretimiento de buena parte de la capa de hielo predominante en milenios pasados. Comenzó hace unos 12.000 años y, dependiendo de la zona analizada, finalizó hace 9.000-4.000 años.
    Neolítico: época histórica caracterizada por la transición de sociedades cazadoras-recolectoras a sociedades productoras, debido al descubrimiento de la agricultura y al perfeccionamiento de la doma de animales. Comenzó hace unos 10.000 años y finalizó hace unos 5.000 años, aunque los períodos varían enormemente dependiendo de la zona del mundo analizada.
  7. Dos de cada tres palabras inglesas provienen del francés o son un calco de este. Por ejemplo, en inglés, al golpe de Estado se le llama coup d’Etat. Al prometido, fiancé, y a la prometida, fiancée.
  8. Puede oírse cómo habría podido sonar en este enlace.